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 Poemas de Aquiles Nazoa

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MensajeTema: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:31 am

Este tema me lo estoy robando de otro lado, porque pienso que es muy importante difundir parte de la obra poética de uno de los más grandes escritores venezolanos. Por favor, si alguno de uds tiene más poemas de Aquiles por ahí, no duden en publicarlos y compartirlos con todos nosotros.

AMOR, CUANDO YO MUERA...


Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda,
ni llores sacudiéndote como quien estornuda,
ni sufras «pataletas»
que al vecindario alarmen,
ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.

No te sientes al lado de mi cajón mortuorio
usando a tus cuñadas
como reclinatorio;
y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame,
no te le abras de brazos en actitud de ¡bésame!

Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito dictamine,
observándome, que he quedado igualito.
Y hazte la que no oye ni comprende ni mira
cuando alguno comente que parece mentira.

Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda:
Yo quiero ser un muerto
como los de Neruda;
y por lo tanto, amada, no te enlutes ni llores:
¡Eso es para los muertos esülo Julio Florez!

No se te ocurra, amada, formar la gran «llorona»
cada vez que te anuncien que llegó una corona;
pero tampoco vayas a salir de
indiscreta a curiosear el nombre que üene la tarjeta.

No grites, amada, que te lleve conmigo
y que sin mí te quedas
como en «Tomo y obligo»,
ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada,
a divulgar detalles de mi vida privada.

Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas;
no copies sus estilos, no repitas sus modas:
Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto,
¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!


Última edición por Freddy el Vie Dic 11, 2009 7:40 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:31 am

"A la fuerza bruta del toro
Quiso imponer el loro
La desarmada fuerza de la idea,
Y apenas comenzada la pelea
Aunque el loro vertió sapiencia por totumas,
Del loro no quedaron ni las plumas...

La moraleja que esta historia deja
Es que si no tiene a la mano algo macizo,
Por si sola, lector, ninguna idea
Sirve para un carrizo".
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:31 am

"Creo en Pablo Picasso, Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra;
creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones,
que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo ,
pero que cada día resucita en el corazón de los hombres,
creo en el amor y en el arte como vías hacia el disfrute de la vida perdurable,
creo en el amolador que vive de fabricar estrellas de oro con su rueda maravillosa,
creo en la cualidad aérea del ser humano,
configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatíendose
como una purísima paloma herida bajo el cielo del mediterráneo;
creo en las monedas de chocolate que atesoro secretamente
debajo de la almohada de mi niñez;
creo en la fábula de Orfeo, creo en el sortilegio de la música,
yo que en las horas de mi angustia ví al conjuro de la Pavana de Fauré,
salir liberada y radiante de la dulce Eurídice del infierno de mi alma,
creo en Rainer María Rilken héroe de la lucha del hombre por la belleza,
que sacrificó su vida por el acto de cortar una rosa para una mujer,
creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia,
creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar;
creo en un barco esbelto y distantísimo
que salió hace un siglo al encuentro de la aurora;
su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles,
junto a sus sienes un resplandor de estrellas,
creo en el perro de Ulises,
en el gato risueño de Alicia en el país de las maravillas,
en el loro de Robinson Crusoe,
creo en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta,
el beralfiro, el caballo de Rolando,
y en las abejas que laboran en su colmena dentro del corazón de Martín Tinajero,
creo en la amistad como el invento más bello del hombre,
creo en los poderes creadores del pueblo,
creo en la poesía y en fin,
creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama..."
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:32 am

EL MAYORDOMO Y EL GATO

Recientemente falleció en Montana
una viejecita norteamericana
que, en calidad de único heredero
le dejó a un mayordomo su dinero.

Mas la anciana del caso que relato
dejó también un gato
que ha venido a plantearle al mayordomo
un problema, lector, de tomo y lomo,
ya que en el testamento hay un mandato
que le impide aunque llegue a la indigencia,
disponer ni una puya de la herencia
hasta que no se muera dicho gato.

Me diréis: - ¿Y por qué ese mayordomo
no se arma de una estaca o de un zapato
y acaba de una vez con ese gato
que debe de caerle como un plomo?

Ah, porque la viejecita, en previsión
de que ocurrir pudiera cosa tal
aclaró al imponer su condición
que del gato en cuestión la defunción
debe ser natural,
y si no muere así, tampoco hay real.

Lo que le queda, pues, al mayordomo
ante este caso, es conservar su aplomo,
con paciencia llevar su dura cruz
y esperar que se muera el micifuz.
y como el gato tiene siete vidas,
¡esas puyas, lector, están perdidas!


Última edición por Freddy el Vie Dic 11, 2009 7:32 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:32 am

Exaltación del perro callejero:

"Ruin perro callejero,
Perro municipal, perro sin amo,
Que al sol o al aguacero
Transitas como un gamo
Trocado por la sarna en cachicamo.

Admiro tu entereza
De perro orgulloso que no cambia su destino
De modesta pobreza
Por el perro fino,
Casero, impersonal y femenino.

Cuya vida sin gloria
Ni desgracia, transcurre entre la holgura,
Ignorando la euforia
Que encierra la aventura
De hallar de pronto un hueso en la basura.

Que si bien se mantiene
Igual que un viejo lord de noble cuna,
Siempre gordo, no tiene
Como tú la fortuna
De dialogar de noche con la luna.

Mientras a él las mujeres
Le ponen cintas, límpianle los mocos,
Tú, vagabundo, eres
-privilegio de pocos-
amigo de los niños y los locos.

Y en tanto él divierte
-Estúpido bufón- a las visitas,
a ti da gusto verte
con qué gracia ejercitas
tus dotes de Don Juan con las perritas...

Can corriente y maloliente,
Nombre nadie te dio, ni eres de casta;
Mas tú seguramente
Dirás iconoclasta:
-Soy simplemente perro, y eso basta.

La ciudadana escena
Cruzas tras tu dietético recurso,
Libre de la cadena
Del perro de concurso
Que ladra como haciendo algún discurso.

Y aunque venga un tranvía,
Qué diablos, tú atraviesas la calzada
Con la filosofía
Riente y desenfrenada
Del que a todo perder, no pierde nada."
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:33 am

Pequeño Canto al Burro:

"¡Oh burro, noble hermano!,
permíteme ahora que me aburro
buscando un tema en vano,
a modo de susurro
te dedique un pequeño Canto al Burro.

Feliz tú que, callado,
Miras cómo la vida se desliza,
Y si el arriero airado
Unos palos te atiza,
Soportas en silencio tu paliza.

Para más de un idiota
Tu nombre constituye un serio agravio
Y casi nadie nota
Que pese a tal resabio,
Más vale burro bueno que mal sabio.

Tú no haces el ridículo:
Si por buscarte pleito a alguien le da,
Tú en lugar de un artículo
Que nadie leerá
Le sueltas dos patadas y ya está.

Ahí vuelves del trabajo,
Cansado, soñoliento, medio cojo,
Y ahora, cabizbajo,
Vas sin ningún enojo
A buscar tu poquito de malojo.

Yo desde aquí te miro,
Mientras en pos de un tema a ti recurro,
Y desde mi retiro
Me digo en susurro:
¡Quién fuera como tú, querido burro!

Mi próximo poema
Para ti, será mucho más bonito:
Por hoy, por darme el tema
Para el presente escrito,
¡mil gracias, queridísimo burrito!"
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:33 am

Conversación con un cochino:

"Cochino, buenos días.
Cochino, ¿cómo estás?
¿Qué me cuentas, cochino?
¿Qué novedades hay?
¡Espera! No te asustes:
no te vengo a matar.
Acércate, cochino:
Cochino, ven acá.
Quédate aquí echadito,
Sin gruñir ni roncar,
Y como dos amigos
Vamos a conversar.

Tú no sabes, cochino,
Qué lastima me da
Saber que a ti la gente
No te suele nombrar
Sino para hacer chistes
Por lo hediondo que estás,
Y que nadie en el mundo
Se te puede acercar
Sin decir: ¡fo, carrizo!
Sin decir: ¡fo, cará!

Yo, cochino, te admiro,
Y te admiro a pesar
De que con esa trompa
Pareces un disfraz,
Porque pese a tu aspecto
Tan poco intelectual
Y a ese absurdo moñito
Que te cuelga de atrás,
Ya quisieran, cochino,
Los que te tratan mal
Tener de tus virtudes
Siquiera la mitad.

¡Oh, imagen cochinesca
de la sinceridad!
Tú haces tus cochinadas
Metido en tu barrial:
Como eres un cochino,
Te comportas como tal
Sin ocultarle a nadie
Tu condición social.
Ni engañas, ni te engañan:
Tú vives, y ya está;
Sabes que mientras seas
Cochino y nada más,
Del palo cohinero
Nadie te va a salvar,
Y así, esperando vives
Tu toletazo en paz.
Ni pides garantías
Ni pides libertad,
Ni pides que interpelen
Al cochinero tal
Porque mata cochinos
Sin permiso del SAS,
Sino que estás tranquilo
Metido en tu barrial
Con tu trompa adelante,
Con tu rabito atrás,
Soportando en silencio
La pueril necedad
De los que te hacen chistes
Por lo hediondo que estás,
Y dicen fo carrizo
Y dicen fo cará,
Y no ven que ellos mismos
-o su modo de actuar-
comparados contigo
huelen mucho más mal.

Hasta luego, cochino,
Yo me voy a almorzar;
Te prometo que el lunes
vendré a tu barrial
Y si no te han raspado
Volveremos a hablar.
Mas si para entonces
No te vuelvo a encontrar,
Acércate, cochino,
Ven, acércate más,
Para darte en la trompa
Mi besito final..."
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:33 am

Los nuevos Julieta y Romeo
O el drama más corto del mundo.


Acto único:
Noche de luna en Verona.
Entra Romeo el poeta
Y a charlar con su Julieta
Se sienta en una poltrona.


Romeo:
Con ese fulgor rojizo
Que la cubre como un velo,
La luna luce en el cielo
Como si fuera un chorizo.

Julieta:
¡Qué chorizo del carrizo!
¡Mira tú que eres bellaco!
En vez de hablar de chorizos
¿Por qué no te quitas el saco?

Romeo:
¿Por qué no me quito el saco?
Por qué va a ser, vieja idiota,
¡Porque aquí, junto al sobaco
Tengo la camisa rota!
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:33 am

<tr class="msgOddTableRow"></tr>


Fábulas fresquecitas:

Trabajando en su hogar de carpintero,
Se tragó una tachuela Juan Lucero;
Y, jugando, el menor Francisco Luna,
También se tragó una.

Los médicos, en vez de cirugía
Debieran estudiar astronomía.
*************************

Han bajado por fin
Los precios de los marcos en Berlín.

Con los marcos baratos
Estarán muy contento los retratos.
*******************************

Un cochino en el llano
Le mordió la barriga a un ciudadano.

Hay un Dios que castiga
A los que no se lavan la barriga.
********************************

Al caerse en un hueco en una esquina
Se rompió la cabeza Juan Marquina;
Y por darle la mano,
Le sucedió lo mismo a Juan Marcano.

Para romperse el coco
Ser Marquina o Marcano importa poco.
***********************************

Los que tienen espíritu festivo
Se rascan diariamente sin motivo,
Y aquellos que lo tienen muy doliente,
Se rascan, con motivo, diariamente.

Los borrachos no mascan:
Con motivo o sin él, todos se rascan.
************************************


Por estimar que el hombre era su hermano
Un tigre se metió a vegetariano.
Y un cazador que supo la cuestión
Fácil muerte le dio con un tocón.

El vegetarianismo
No siempre hace bien al organismo.




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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:33 am

<tr class="msgEvenTableRow"></tr>


Las lombricitas:

Mientras se oía
Desde una rosa
La deliciosa
Marcha nupcial
Que con sus notas
Creaba ambiente
Completamente
Matrimonial.

Dos lombricitas
De edad temprana,
Cierta mañana
Del mes de abril
Solicitaron
En la pradera
Al grillo, que era
Jefe civil.

Al punto el grillo
Con dos plumazos
Ató los lazos
De aquel amor.
Las lombricitas
Se apechugaron
Y se mudaron
Para una flor.

Tras una vida
Dulce y risueña,
Con la cigüeña
Las premió Dios.
Y cuando abrieron
Las margaritas
Las lombricitas
Ya no eran dos.

La primorosa
recién nacida
pasó la vida
sin novedad.
Y al cuarto día
De primavera
Ya casi era
Mayor de edad.

Quiso ir entonces
A una visita,
Y su mamita
Le dijo: -¡No!
Mas de porfiada
Salió a la esquina
Y una gallina
Se la comió.





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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:34 am

Fábula de la avispa ahogada.

LA avispa aquel día
Desde la mañana,
Como de costumbre
Bravísima andaba.
El día era hermoso,
La brisa liviana;
Cubierta la tierra
De flores estaba,
Y mil pajaritos
Los aires cruzaban.

Pero nuestra avispa
-nuestra avispa brava-
nada le atraía,
no veía nada
por ir como iba
comida de rabia.
"Adiós", le dijeron
unas rosas blancas,
y ella ni siquiera
se volvió a mirarlas
por ir abstraída,
torva, ensimismada,
con la furia sorda
que la devoraba.

"Buen día", le dijo
la abeja, su hermana,
y ella que de furia
casi reventaba,
por toda respuesta
le echó una roncada
que a la pobre abeja
dejó anonadada.

Ciega como iba
La avispa de rabia,
Repentinamente
Como en una trampa
Se encontró metida
Dentro de una casa.
Echando mil pestes
Al verse encerrada,
En vez de ponerse
Serena y con calma
A buscar por donde
Salir de la estancia,
¿sabéis lo que hizo?
¡Se puso más brava!
Se puso en los vidrios
A dar cabezadas,
Sin ver en su furia
Que a corta distancia
Ventanas y puertas
Abiertas estaban;
Y como en la ira
Que la dominaba
Casi no veía
Por dónde volaba,
En una embestida
Que dio de la rabia,
Cayó nuestra avispa
En un vaso de agua.

¡Un vaso pequeño
menor que una cuarta
donde hasta un mosquito
nadando se salva!

Pero nuestra avispa,
Nuestra avispa brava,
Más brava se puso
Al verse mojada,
Y en vez de ocuparse
La muy insensata
De ganar la orilla
Batiendo las alas
Se puso a echar pestes
Y a tirar picadas
Y a lanzar conjuros
Y a emitir mentadas,
Y así, poco a poco,
Fue quedando exhausta
Hasta que furiosa,
Pero emparamada,
Terminó la avispa
Por morir ahogada.

Tal como la avispa
Que cuenta esta fábula,
El mundo está lleno
De personas bravas,
Que infunden respeto
Por su mala cara,
Que se hacen famosas
Debido a sus rabias
Y al final se ahogan
En un vaso de agua."
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:34 am

El infierno Rodante:

Un crujiente montón
De oxidado latón
Que vomita, al pasar, sobre el viandante
Un humo turbio, fétido, asfixiante.

Unos asientos hechos
Al máximo de estrechos
Provistos de una especie de bojotes
Sucios, rotos, más duros que Monote
Y en los que usted viaja casi en cuclillas
Sin saber cómo hacer con las rodillas.
Y esto si no le toca ir parado
Besándole el cogote al que va al lado.

Un timbre que no suena
Porque tiene la cuerda reventada,
Y un chofer que no atiende o se envenena
Si se le pide a voces la parada.

Unas descalabradas ventanillas
Con el vidrio atascado o vuelto astillas;
Una lámina entera despegada
Que causa, en un frenazo, una cortada;
Un piso con los hierros levantados
Hundiéndose en los pies de los parados;
Y unas costras oscuras en el piso
Que parecen casabe untado con guiso.

Una puerta de atrás que no funciona
Cuando se va a bajar una persona
O que funciona tan violentamente
Que, de darle donde es, mata a una gente.

Y, sobre todo esto, una hedentina
Tan fuerte y tan tenaz a gasolina,
Que, sin echarse un palo, hasta el más macho
Si hace el viaje hasta el fin, llega borracho.

Este infernal suplicio,
Digno de Adolfo Hitler y su corte
Se llama aquí "Servicio
Público de Transporte".
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:34 am

Los autobuses del interior.

Si en Caracas viajar en autobús
Es, no obstante, su corto itinerario
Para los pasajeros un calvario
Que deja tamañito al de Jesús,
Hay algo aún peor:
Viajar al interior en autobús.

A muchos que aquí pasan por muy machos
Porque a un toro derriban por lo cachos
Y subirles la voz no hay quien se atreva,
Debiera ponérseles la prueba
De encaramarse en esos mamarrachos:
Que hasta el más valeroso ciudadano
Coge uno aquí, en el Metropolitano,
Y esperando no más a que se vaya
Ya antes de comenzar, tira la toalla.

Figúrate, lector, si toda espera
Por latosa exaspera
Aún en buen salón, con amplias sillas,
¿cómo será en un carro todo sucio
en el que viaja usted casi en cuclillas
y pegándole al techo el occipucio?

Y cuando el mamarracho sale al fin,
Cree usted que se va, pero ¡qué va!
Camina cuatro cuadras y ya está:
A coger gasolina va a Junín
Y a revisar los cauchos y el aceite,
Y allí se está dos horas detenido,
Dándole tiempo a usted de que se afeite
La barba que esperando le ha crecido.

Pero de pronto, a un ¡vamos! Del chofer,
El fulano autobús dice a correr
Como si hubiera visto a Satanás
O acaso algo peor,
Prisa que ha provocado el colector
Al decir que "Manteca" viene atrás.

Y entonces, ¡ay del pobre pasajero!
Tenso, la vista fija en el volante
Y agarrado del asiento delantero,
Ya no podrá pensar desde ese instante
Sino que está oloroso a voladero.

Y si al chofer le pide por su madre
Que recorte un poquito, es lo seguro
Que éste responderá: -qué va, compadre...
¿y usted no era el que estaba con su apuro?

Total: treinta minutos "rosca y rosca"
Y a una velocidad que al diablo amosca,
Sólo porque la idea les obseca
De verse pasados por "Manteca".

Pero súbitamente, cosa rara,
El autobús se para
Frente a cualquier negocio del camino,
Y mientras el chofer compra cochino
Y el colector molesta a un billetero,
Allí le sale moho al pasajero.

Y al que si quiera esboza una protesta,
De los dos el más rudo le contesta
O con alguna "chapa" que lo humilla
O con lo que es peor: con la manilla.

Yo proclamo por eso a todo trapo
Que el que al cañón se enfrente, o al obús,
Será muy guapo, pero no tan guapo
Como el que va al interior en autobús.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:35 am

<tr class="msgEvenTableRow"></tr>


La pasión según San Cocho
O ser Santo no es ser mocho.


Al levantarse el telón
Se ve en escena una cena
Donde cena una docena
De tercios en camisón.

Ante la mesa de cedro
Cuya forma es de redoma
Se pone de pie San Pedro
Y alza una copa de goma.


San Pedro:
Y ahora, con guarapita
Voy a tener el honor
De pegarme esta copita
Por el Reino del Señor.

Jesús:
Te doy las gracias, perucho,
Mas no te entusiasmes mucho.
Mi reino no es de este mundo
Donde hay tanto vagabundo.
Sin darme tiempo a que reine
Aquí ni en lugar alguno,
Entre vosotros hay uno
Que me está poniendo un peine.

Rojo San Juan de furor
Y con el gaznate seco
Dice con sordo rencor:

-Ese que habla el Señor
tiene que ser un adeco.

Jesús:
Y bien, aunque la velada
Está tan encantadora,
Me parece que ya es hora
De tocar la retirada.
La cena estuvo exquisita
Y la charla muy amena.
Yo voy a bajar la cena
Y a echar una rezadita.

Bendiciendo a los demás
Sale Cristo en su burrito
Y al coger su chachachás
Se le va Judas atrás
Haciéndose el motolito.


San Juan:
Hoy Judas se ha comportado
Como nunca antes lo hizo:
Para mí que ese carrizo
Tiene su trompo enrollado.

Tras la escena que hemos visto
Se pasa a un sitio remoto
Donde Judas ya está listo
Para negociar a Cristo
Como si fuera un coroto.


En acción cinco soplones
Y Judas, un poco esquivo,
Que ya ha firmado el recibo
Y está contando marrones.


Judas:
Ya sabéis lo convenido:
Yo al verlo le doy un beso
Y vosotros lo hacéis preso
Cuando escuchéis el chasquido.

Iscariote se retira
Y la escena pasa ahora
A un lugar donde se mira
A un gentío que le tira
Peñones a una señora.

Y Jesús entra en escena
Cuando ya falta muy poco
Para que a la Magdalena
Le desportillen el coco.


Jesús:
¿Qué te asusta? ¿Qué te arredra?
¿Quién te persigue cual rata?
¿Quién te ha tirado esta piedra
que si te alcanza te mata?

Magdalena:
Porque visto este sudario
Color de gallina clueca,
Mi vecindario me impreca
Diciéndome: ¡Adeca, adeca!
¡La adeca del vecindario!

Jesús:
¿Y por eso se te acosa
como a un animal inmundo?
Pues que raro, niña hermosa,
Porque, bien vista la cosa,
Adeco aquí es todo el mundo.
Del interior o del centro,
Ricachos o güelefritos,
Aquí hasta los muchachitos
Llevan su adeco por dentro.

Y alzando hacia el pueblo el brazo
Le lanza el siguiente leco:

-¡Que el que no se sienta adeco
suelte el primer ladrillazo!

Todo el mundo se serena;
De armar la marimorena
Ninguno tiene valor,
Y Cristo a la Magdalena
Le susurra en la melena:

-¿No te lo dije, mi amor?

Haciéndose el distrido
Sale Judas Iscariote
Y según lo convenido,
A Cristo que está abstraído
Le da un beso en el bigote.
Cristo observa con sorpresa
Semejante atrocidad,
Porque Judas cuando besa
Es que besa de verdad.
Consumada esta acción vil,
La escena pasa, en dos platos,
A una especie de redil
Donde están Poncio Pilatos
(un solemne pelagatos)
y Caifás, que es un reptil.


Pilatos:
¿Cómo estamos hoy de presos?

Caifás:
Ni muy flojos ni muy gruesos:
Fuera de los mil en la Planta
Y seis mil en la Modelo
Y el número que ya espanta
De los enviados del cielo,
Tenemos dos nada más:
Jesucristo y Barrabás.

Caifás hacia fuera grita
Con su voz más detonante:

-¡Que traigan a Carne Frita
y al tercio de la barbita
que se hace el interesante!

Salen los dos prisioneros:
Barrabás, en casi cueros
Muestra su cuerpo retaco,
Y Jesús al que le choca
Que en vez del Credo en la boca
Cargue un enorme tabaco.


Pilatos:
¿Cuál de ellos es Barrabás?

Caifás:
El mediano, el gordinflón,
El que tiene el pantalón
Abrochado para atrás.

Pilatos:

¿Qué dices? ¿Aquél gordito
que está junto a la mampara?
¿Aquél que tiene la cara
como de loro chiquito?

Caifas:
Tiene a monte a sus vecinos
Robándoles el ganado:
Solamente el mes pasado
Cargó con treinta cochinos.
Y el otro es como un chiflado,
Es una especie de cura
De quien la gente asegura
Que multiplica el pescado.

Pilatos:
¿Y por qué lo han arrestado?

Caifás:

Porque anoche ¡voto al cuerno!
Fue por la calle encontrado
Falsificando el pescado
Y hablando mal del gobierno.

Pilatos:
Los dos debieran panquear,
Pero no se va a poder...
Tendremos que resolver
Por votación popular.

Caifás:
Excelente solución;
Haremos un plebiscito
Para que gane el gordito
Y el otro vaya al cajón.
(al pueblo)
¡Como hay una sola cruz
y un candidato de más,
diga el pueblo ante Caifás
si se embroma a Barrabás
o si se raspa a Jesús!

-¡Qué se salve el nazareno
-grita el coro de vecinos-
él podrá no ser muy bueno,
pero no roba cochinos!

Barrabas (llorando):
¡Salvadme, nobles vecinos,
que si salváis mi cabeza
yo en cambio os doy la promesa
de devolver los cochinos!

Todos levantan las manos
Cual parada de autobús:

-¡Si él devuelve los marranos
completos, sanos y salvos
entonces, muera Jesús!

Jesús:
-¡Qué ejemplo tan oportuno
de lo que yo siempre noto:
para lo que sirve el voto,
pa' que lo embromen a uno!

Mas Cristo, que por lo visto
No es el de años anteriores,
Al mirar a sus captores
Tiene el mecate listo,
Pegando un salto imprevisto
Los increpa ya molesto:

-¡Vayan buscando otro Cristo,
porque yo no sigo en esto!
Y a los que me quieren tanto
Por mi carácter sumiso,
Que se busquen otro santo.
¡Yo no soy manso un carrizo!

Oyendo palabras tales
Judas de pena se ahoga
Y entonces coge los reales
Para comprarse una soga.
Mas tiene tan mala suerte
Que al colgarse de una rama,
En vez de encontrar la muerte
Encuentra un golpe tan fuerte
Que pasa un año en la cama.


Autor:
Y aquí termina la obra
En donde como hemos visto,
Se demuestra que hasta Cristo
Vino este año por la goma...




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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:35 am

Julieta, muchachita muy coqueta,
Tiene dos caballeros de conquista:
El uno extrovertido y deportista
Y el otro soñador y mal poeta.

Mientras éste le escribe una cuarteta,
Aquél, seguramente más realista,
La invita por teléfono a que asista
Con él a una fiesta de etiqueta.

Y los domingos, mientras nuestro bardo
Con rimas pule el cupidesco dardo
Y transfiere al papel su llanto mudo,

Ella, la florecilla que él describe,
Se pasa todo el día en El Caribe
Llevando sol con su Tarzán peludo.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:35 am

Trina

Todo està en calma, la noche se ilumina
con una luna de marfìl y oro
las ranas y los grillos forman coro
el aire huele a tierra de pimpina.

Al piè de una ventana, en una esquina
hay un muchacho, cuyo nombre ignoro
hablando con su novia mas que un loro
la muchacha en cuestiòn, se llama Trina.

¿Te acuerdas Trina?, le pregunta el mozo
¿que me ofrecistes un beso bien sabroso
si conseguìa un trabajo con buen sueldo? ...

...y la joven, esquiva como un gato,
se le queda mirando largo rato
y al final le responde: "No me acueldo"
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:36 am

UN SAINETE O ASTRAKAN
DONDE EN SUBIDOS COLORES
SE LES MUESTRA A LOS LECTORES
LA TORTA QUE PUSO ADAN

ACTO I

El drama pasa en el cielo
y en los tiempos patriarcales
en que Adán era un polluelo
y el mundo estaba en pañales

Al levantarse el telón
es San Miguel quien lo sube;
llega Dios en una nube
y así empieza la cuestión

DIOS:

Hecha la Tierra y el mar,
el crepúsculo y la aurora
me parece que ya es hora
de sentarse a descansar.

SAN MIGUEL:

¿Terminásteis el Edén?

DIOS:

Hombre, claro por supuesto
y aunque peque de inmodesto
me parece que está bien.


Es sin duda lo mejor
de cuando hasta hoy he creado:
tiene aire acondicionado
y un río en Technicolor.

Y como el clima
lo favorece
todo allí crece
que es un primor;
se dan auyamas
y unas papotas
de este color.

SAN MIGUEL:

A propósito, señor
empeñado en sostener
hoy con vos una entrevista
por por aquí estuvo el nudista
que fabricasteis ayer.

DIOS:

¿Nudista? ... Debe haber
alguna equivocación;
yo ayer hice el cigarrón,
el picure y el cochino,
pero ninguno anda chino;
todos tienen pantalón.

SAN MIGUEL:

Señor, olvidais a Adán,
el animal de dos patas,
el que vive entre las matas
como si fuera Tarzán.

DIOS:

¡Ya recuerdo!...el ejemplar
que fabriqué con pantano
y a quien el nombre de humano
le di por disimular.

(risueño):

La intención que tuve yo
fue fabricar un cacharro
pero estaba malo el barro
y eso fue lo que salió.

SAN MIGUEL:

Y bien, ¿hablareis con él?

DIOS:

Llamádmelo, por favor.

SAN MIGUEL: (at the telephone)

¡Atención operador!
Conecte con el Vergel
y avísele al tercio aquel
que lo llama el Director.

OPERADOR:

Estés en tierra o en mar
deja, Adán, cuanto te ate
y acomódate en el bate
que el Viejo te quiere hablar.

ACTO II

Ahora pasa la acción
al jardín del Paraíso
donde Adán, ya sobre aviso
recibe al Viejo en cuestión.

EL VIEJO:

Adán, ¿qué quieres de mí?

ADAN:

¡Oh señor! ¿què he de querer?
¡que me consigas mujer
o que me saques de aquí!

DIOS:

¿No te gusta este lugar?

ADAN:

Tiene magníficas cosas:
las frutas son deliciosas
y el clima muy regular:

tiene animales
de los más fino:
solo cochinos
hay más de cien.

Y en cuanto a plagas
esto es muy sano;
solo hay gusanos,
chipo y jején.

Pero aunque no tenga igual
ni en belleza ni en salero
mientras viva yo soltero
le falta lo principal.

DIOS:

Entonces no hay más que hablar
si quieres una señora,
ponte de rodillas, ora
y acomoda el costillar.

Tras esta declaración
y sin conversarlo mucho
pela Dios, por un serrucho
y empieza la operación.

DIOS:

¡Hágase en un santiamén
la criatura encantadora
que va a cojer desde ahora
por el mango la sartén!


Y del costado de Adán
sale su joven esposa:
la joven pecaminosa
de quien los siglos dirán
que por estar de golosa
perdió el perro y perdió el pan.

ACTO III

Adán se casó con Eva,
y con sus pocos ahorros
se compraron dos chinchorros
y alquilaron una cueva.


Y a la siguiente semana
ya arreglados sus asuntos
salieron a darles juntos
una vuelta a la manzana.

Y fue en aquella ocasión,
fue en aquel triste minuto
cuando encontraron el fruto
que causó su perdición.

EVA:

¿Qué fruta es esa
color granate?
¿Será tomate?
¿Será mamón?

ADAN:

Ni son naranjas
ni son limones.

EVA:

¿Y pimentones?

ADAN:

¡Tampoco son!

EVA:

La mata en su ramazón
a la de almendrón imita.

ADAN:

¿Almendrón? ¡Qué va mijita!
¡Yo conozco el almendrón!

Eva se acerca al manzano,
pero al estar junto a él,
con un machete en la mano
la detiene San Miguel.

SAN MIGUEL:

Si no quereis que lejos
os boten del jardín
oid estos consejos
que os doy en buen latín,
Podéis comer caimito,
batata y quimbombó,
cambur y cariaquito,
¿pero manzana no!
Y el que haga caso omiso
de tal prohibición
saldrá del Paraiso
lo mismo que un tapón.

Se evapora San Miguel
y entonces sale una fiera
semejante a la manguera
de una bomba "Super Shell"


MANGUERA:

No le hagas caso, mujer,
si quieres comer manzanas
no te quedes con las ganas,
que nadie lo va a saber.

Y al probar Eva el sabor
del fruto que tanto ansiaba,
se volvió "pájara brava"
por no decir lo peor.

EVA:

¡Quiero joyas
y oropeles!
¡Quiero pieles
y champán!
¡Quiero viajes
por Europa!
¡Quiero sopa
de faisán!
¿Quiero un novio
que se vista!
¡No un nudista
como Adán!


Aplaude alegre el reptíl
Eva baila con un oso
y Adán está más furioso
que un loco en ferrocarril.

ACTO IV

Sale Adan junto a la fuente
jugando con una rana,
diversión intranscendente
muy propia de un inocente
que no ha comido manzana.

Y es aquí cuando Eva llega
con un traje tan conciso
que se le ve El Paraíso
por la parte de La Vega.

Eva:

Adán, ¿Por qué tan callado?
Dime amor, ¿Qué te resiente?

ADAN:

Que entre tú y esa serpiente
me tienen muy disgustado.

EVA:

¡Pero si todo es chanza!
¡Y esa culebra es tan mansa
como el caballo y la cebra...!

ADAN:

Pero para ser culebra
le has dado mucha confianza.

(llorando)

Yo soy tu burla, tu guasa,
y en cambio con la serpiente
te muestras tan complaciente
que ella es quien manda en la casa.

(filosófico)

¡Eso es lo triste y lo cruel
de la amistad con culebra
que si uno le da una hebra
se cogen todo el carrete!

EVA:

Bueno Adán, aquí hay manzana.

ADAN:

¡No quiero!

EVA:

¿Por qué, negrito?

ADAN:

¡Porque no tengo apetito
ni me da mi perra gana!

EVA:

Un pedacito, sé bueno...
Pruébala....¡Sabe a bizcocho!

ADAN:

No puedo, comí topocho
y a lo mejor me enveneno.

Furiosa, escupiendo plomo
Eva coje un arma nueva
y antes de que Adán se mueva
se la sacude en el lomo.

EVA:

¡Vamos Adán, no más plazos!
Aquí tienes dos docenas
¡Te las comes por las buenas
o te las meto a escobazos!

ADAN:

Bueno, sí voy a comer;
pero no arriesgues tu escoba,
mira que el palo es caoba
y es muy fácil de romper.

Y arrodillándose allí,
como un moderno cristiano,
coge la fruta en la mano
se la come y dice así:

ADAN:

¡Por testigo pongo a Dios
de que si comí manzana
la culpa es de esta caimana
que me puso en tres y dos!

(come llorando)

LA VOZ DEL VIEJO:

Pues transgredisteis así
mis órdenes oficiales
¡Amarrad los macundales,
y eso es saliendo de aquí !.

AUTOR:

Y así acaba el astrakán
donde en subidos colores
se le mostró a los lectores
la torta que puso Adán.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:36 am

CUPIDO AL VOLANTE

Señoras y señoritas
de los autos de alquiler
-y no solo en esos carros
sino en los otros también-
le lleváis el brazo echado
por los hombros al chofer,
a riesgo que de un frenazo
que de pronto el tercio dé
os queden las naricitas
pegadas de una pared.

Señoras y señoritas,
perdonad mi estupidez,
pero eso de que una dama
vaya abrazada a un chofer
para que todos sepamos
que está pegada con él,
eso, a juicio de vosotras,
muy bonito podrá ser,
pero yo, lo siento mucho,
yo soy de otro parecer

Me diréis que esto es envidia
resentimiento, tal vez,
pues yo, cuando siento ganas
de abrazar a mi mujer,
como no tengo automóvil
tengo que abrazarla a pié...
El caso es que no hay estampa
que tan mala espina dé,
como esa que hacéis vosotras
creyendo lucir muy bien.
cuando os dá por ir pegadas
como un chicle, del chofer,
con aquellos amapuches
y aquella desfachatez,
con los que a un mismo cochino
las tripas le revolvéis.

¿Qué fin perseguís con eso?
Con eso, ¿qué os proponéis?
Señoras y señoritas,
yo no sé por qué lo hacéis
pero esas son monerías
que en un carro no están bien;
porque una dama, una dama
que en verdad quiera a un chofer
debe escogerse otro sitio
para abrazarce con él;
un lugar donde él le pueda
con calma corresponder,
donde no tenga un volante
ni un motor a que atender,
"ni otro afán que el de adorarte"
como dijo el tercio aquel.

Pero, ¿en un carro, señoras,
y un carro a todo correr?
Eso es poner como dicen
en tres y dos al chofer,
eso es plantearle un dilema
como el de ser y no ser,
y ante el cual, el pobrecito,
no encontrando qué escoger,
ni le atiende al automóvil,
ni le atiende a la mujer !!!
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:37 am

GALERON CON UNA NEGRA

Desde Guachara al Cajón,
de Cazorla a Palo Santo
no hay negra que baile tanto
como mi negra Asunción.
Cuando empieza el galerón
y entra mi negra en pelea,
todo el mundo la rodea
como hormiguero a huesito
¡Porque hay que ver lo bonito
que esa negra joropea!

Que esa negra joropea
bien lo sabe el que la saca
que la compara a su hamaca
cuando hay calor y ventea
¡Así es que se escobillea!
-le dice algún mocetón-
y en su honor hace Asunción
una figura tan buena
que como flor de cayena
se le esponja el camisón.

Se le esponja el camisón
y el mozo que la ha floreado
salta: -permiso, cuñado,
que es conmigo la cuestión,
luego se ajusta el calzón,
la engarza por la cintura
y con tanta donosura
se le mueve y la maneja,
que la negra lo festeja
con una nueva figura.

Con una nueva figura
en que ella se le encabrita
como gallina chiquita
cuando un gallo la procura
.-¡Venga a verla, Don Ventura!--
grita alguno hacia el corral,
y desde allí el caporal
dice con cara risueña
.-¡Baila bien, esa trigueña!-.
.-¡Yo la he visto en Guayabal!-.

Yo la he visto en Guayabal
y tambien en San Fernando,
yo vengo el llano cruzando
de paso para El Yagual,
y aunque decirlo esté mal,
por parecer pretensión,
desde Guachara al Cajón,
de Cazorla a Palo Santo,
¡No hay negra que baile tanto
como mi negra Asunción.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:37 am

¿Qué se habrá hecho la dulcera,
de la Esquina de Sociedad
Con su gorra de cocinera
y su esponjado delatar
y su azfate que por fuera
tenía tanto de vitral,
y que por dentro el gozo era,
de nuestra hambrienta capital,
con su torta tipo burrera
y sus tajadas de manjar

y sus esférico coquitos

que parecían de cristal?




¿Qué se habrá hecho la dulcera,
de la Esquina de Sociedad,
que se pasó la vida entera
junto al lugar donde estuviera,
en otro tiempo, el City Bank?
Brava, locuaz, dicharachera,
rica de pictoricidad,
fue, sin que nunca lo supiera,
un tipo de esos que le dan
a la ciudad, su verdadera
categoría de ciudad:
¡Rolliza estampa callejera,
de Dulcinea popular,
como mejor nunca se viera,
ni en la pintura de Lovera,
ni en los sainetes de Guinán!

¿Qué se habrá hecho la dulcera,
de la Esquina de Sociedad,
la que dejó tan hondas huellas,
en nuestro criollo paladar,
con las grandes tortas aquellas
de majestad episcopal,
tan parecidas a su dueña,
y que de haber podido hablar,
hablando como ella
un rudo inglés de Trinidad?

Aunque de más de una manera,
excepción hecha de su hablar,
más caraqueña y criolla era,
que las criollísimas chiveras
de la parroquia de San Juan;
de vez en cuando a las seseras;
se le subía Trinidad;
y de sus fibras patrioteras,
daba las muestras más severas,
no vendiéndole sino a
los estirados y corteses,
americanos medio ingleses,
del Royal Bank of Canadá.
Y una tarde, tarde cualquiera,
y procedente de la acera,
de la antigua universidad,
se presento una periquera,
de San Francisco a Sociedad.
Y, amenazada la dulcera,
de ser tumbada en la carrera,
que la arrollaba sin piedad,
no se movió de allí siquiera,
si no se irguió, grave y severa,
con la más alta dignidad
y en la británica bandera,
embojotó su humanidad.

¿Qué se habrá hecho la dulcera,
de la Esquina de Sociedad?
Yo no lo sé, más dondequiera
que se haya ido a refugiar,
sepa que aun queda un poeta,
tal vez el último juglar,
que dejaría su actual dieta,
que es casi toda de galleta,
de la más dura de mascar,
para que en alguna tarde quieta,
volver sus dulces a probar.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:37 am

Amar a Jenny era como ir comiéndose una
manzana bajo la lluvia. Era estar en el
campo y descubrir que hoy amanecieron
maduras las cerezas.
Hans solía cantarle fantásticas
historias del tiempo en que los témpanos
eran los grandes osos del mar.


Y cuando
venia la primavera, él la cubría con
silvestres tusilagos de trenzas.
La mirada de Jenny poblaba
de dominicales colores el paisaje.
Bien pudo Jenny Lind
haber nacido en una caja de acuarelas.
Hans tenia una caja de música
en el corazón,
y una pipa de espuma de mar,
que Jenny le diera.
A veces los dos salían de viaje por
rumbos distintos. Pero seguían amándose
en el encuentro de las cosas menudas
de la tierra.
Por ejemplo,
Hans reconocía y amaba a Jenny
en la transparencia de las fuentes
y en la mirada de los niños
y en las hojas secas.
Jenny reconocía y amaba a Hans
en las barbas de los mendigos,
y en el perfume de pan tierno
y en las más humildes monedas.
Porque el amor de Hans y Jenny era
íntimo y dulce como el primer
día de invierno en la escuela.
Jenny cantaba las antiguas baladas
nórdicas con infinita tristeza.
Una vez la escucharon unos estudiantes
americanos, y por la noche todos
lloraron de ternura
sobre un mapa de Suecia.
Y es que cuando Jenny cantaba,
era el amor de Hans
lo que cantaba en ella.
Una vez hizo Hans un largo viaje
y a los cinco años estuvo de vuelta.
Y fue a ver a su Jenny
y la encontró sentada,
juntas las manos,
en la actitud tranquila
de una muchacha ciega.
Jenny estaba casada y tenía dos niños
sencillamente hermosos como ella.
Pero Hans siguió amándola
hasta la muerte, en su pipa de espuma
y en la llegada del otoño
y en el color de las frambuesas.
Y siguió Jenny amando a Hans
en los ojos de los mendigos
y en las más humildes monedas.
Porque, verdaderamente,
nunca fue tan claro el amor como cuando
Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind,
el Ruiseñor de Suecia.
Aquiles Nazoa
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:38 am

Su vida
Corta Biografia








Escrito por ABREBRECHA UCV

lunes, 02 de junio de 2008
Este
periodista, poeta y humorista nació el 17 de mayo de 1920 en la
barriada caraqueña de El Guarataro, en una familia muy humilde. Sus
padres fueron Rafael Nazoa, quien era jardinero, y Micaela González.
Sus primeros estudios los llevó a cabo en el Colegio "El Buen Consejo",
bajo la guía del padre Julián Fuentes Figueroa.
Nazca se vio
obligado a comenzar a trabajar a los 12 años para ayudar a su familia,
por lo que completó su formación de manera autodidacta. Así se
desempeñó primero como carpintero, telefonista y botones del hotel
Majestic de Caracas. Tres años después ingresó al diario caraqueño El
Universal, donde trabajó como empaquetador, archivista de clisés y,
posteriormente, como tipógrafo y corrector de pruebas.
Paralelamente
en 1938, logró obtener un puesto como guía en el Museo de Bellas Artes,
gracias a que aprendió a leer francés e inglés. Fue corresponsal en
Puerto Cabello de El Universal, y un artículo suyo en el que criticaba
la actuación de las autoridades en la erradicación de la malaria, le
valió una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello por
difamación e injuria, y un período en prisión en 1940.
Tras
recuperar su libertad, volvió a la capital venezolana. Allí empezó su
camino en la radio en la emisora Radio Tropical, y continuó con una
columna en El Universal titulada Por la misma calle. En esa misma
época, pasó también a formar parte del equipo del diario Últimas
Noticias como corrector de pruebas y reportero telefónico, y surgió su
célebre seudónimo Lancero, con una sección llamada A punta de lanza
dedicada a sus poemas humorísticos.
Igualmente, resaltó sus
capacidades humorísticas en el semanario satírico El Morrocoy Azul,
bajo el seudónimo Jacinto Ven a Veinte, y publicó Aniversario del
color, poesías y Método práctico para aprender a leer en VII lecciones
musicales con acompañamiento de gotas de agua, que consistía en una
serie de poemas infantiles en prosa.
En 1943 se inició como colaborador del diario El Nacional, y de las revistas Élite y Fantoches.
Viajó
a Colombia en 1944, donde pudo participar en la revista Sábado con
cierta regularidad, y luego se trasladó a Cuba. A su regreso a
Venezuela publicó el libro El transeúnte sonreído, que incluyó dos de
sus poemas más recordados Balada pesimista y Anotaciones de un
aburrido. A finales de la década de los '40 ganó el Premio Nacional de
Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y
costumbristas.
Se dice que en esos años se inscribió en el Partido Comunista.
En
1950, salieron dos libros suyos El Ruiseñor de Catuche y Marcos
Manaure, idea para una película venezolana, el cual contó con el
prólogo de Juan Liscano. Cuando El Morrocoy Azul fue controlado por el
gobierno, Nazoa y los demás periodistas pasaron a trabajar en la
revista humorística El Tocador de las señoras. No obstante, la
situación política se hizo cada vez más difícil, y no tuvo otra opción
que exiliarse.
Al caer la dictadura de Marcos Pérez Jiménez,
retornó a Venezuela y comenzó a participar en la revista Dominguito,
fundada en febrero de 1958 por Gabriel Bracho Montiel. Un año después,
desarrolló con su hermano Aníbal Una señora en apuros, que fue una
interesante publicación humorística de poca vida. Lo mismo sucedió con
El Fósforo, del cual fue editor.
Durante esos años, produjo
una gran cantidad de obras como Caperucita criolla, Diez poetas
venezolanos contemporáneos, Cuentos contemporáneos hispanoamericanos,
Poesía para colorear, El burro flautista, Los dibujos de Leo y Caballo
de manteca.
Aparte de su labor poética, Nazoa escribió una serie de
libros entre los que se cuentan el ensayo Cuba, de Martí a Fidel Castro
de 1961; Caracas, física y espiritual; y Humorismo gráfico en Venezuela.
Para
1970 salió Humor y amor de Aquiles Nazoa, una compilación de sus
mejores obras, y Retrato hablado de matapalo. En los años siguientes la
literatura venezolana se nutrió con trabajos como Venezuela suya, Los
sin cuenta usos de la electricidad, Gusto y regusto de la cocina
venezolana, Vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un
pueblo en el bolsillo, Genial e ingenioso: La obra literaria y gráfica
del gran artista caraqueño Leoncio Martínez y, finalmente, Aquiles y la
Navidad.
En esos años, se dedicó a dictar charlas y
conferencias, y tuvo un programa de televisión titulado Las cosas más
sencillas. Además, llevó al teatro varias obras humorísticas con gran
éxito.
Aquiles Nazoa falleció en un accidente de tránsito en
la autopista Caracas-Valencia el 25 de abril de 1976. Con la iniciativa
de Pedro león Zapata, se creó en marzo de 1980 en la Universidad
Central de Venezuela, la cátedra libre de humorismo Aquiles Nazoa.
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Dic 11, 2009 7:38 am

Es una costumbre
Muy venezolana
el que a las personas
que nos son simpaticas
les pongamos nombres
que, en vez de encumbrarlas,
al contrario tienden
a animalizarlas.

Viejo, mozo o niño,
caballero o dama,
basta que un sujeto
en gracias nos caiga
para que en seguida
pongamosle un alias :
un curioso nombre
que, segun su facha
sera el de una fiera
o el de una alimaña
o el de alguna bestia
de leche o de carga.

Y lo mas curioso,
la cosa más rara
es que los que llevan
sobre si esas chapas
-tal vez porque entienden
que cariño entrañan-
en vez de ofenderse
las encuentran gratas
incluso hay algunos
que cuando los llaman
a nadie le entienden
sino es por el alias

¿Ejemplos? hay muchos
hay toda una fauna
y el mejor de todos
dentro de Caracas
es Julio Martinez
alias "CAREVACA"
el que si de julio
la gente lo trata
se pone furioso
e incluso se agarra

(Y esto no tan solo
con los de su barra:
que hasta su señora
cuando al bar lo llama
decirle no puede
sino "CAREVACA"
porque de no hacerlo
Julio la regaña)

Yo de esta costumbre
tan venezolana
de usar entre gentes
Zoologicos alias
mil cosas he dicho
en prosa o rimadas
todas con su elogio
en su contra, nada.

¡Ay! pero sucede
-que broma, caramba-
que la tal costumbre
-tan venezolana-
de ver a las gentes
animalizadas
en serio esta siendo
por muchos tomada
y de la teoria
pasando a la practica

Es raro el domingo
en que por su causa
no ocurre en los montes
alguna desgracia
y es siempre lo mismo:
dos tipos que cazan
de los cuales uno
al otro despacha
porque lo confunde
con picure o lapa

¡Que muerte tan triste!
¡Que muerte tan mala!
Que a un hombre correcto
de bien, de su casa
lo maten de un tiro
creyendolo lapa
Y estos tienen suerte
si se les compara
con los que, ante el otro
por chigûires pasan.

Yo no se que haria
si alguien me matara
Creyendome zorro
o acure, o iguana
Porque muerto es muerto
pero asi.... ¡CARAMBA!
morir de ese modo
es doble desgracia:
primero ¡QUE MUERTE!
y luego ¡QUE CHAPA!
si tanto se rie
la gente a distancia
cuando aqui se entera
de alguno a quien "CAZAN"
¡Como sera eso
del muerto en la casa,
entre las personas
que al velorio vayan !...
(Los grupos furtivos,
las risas taimadas
los "callate, chico
que hay viene fulana"
los tipos que evitan
mirarse las caras
los tercios que tosen
y no escupen nada...)

No, no, ¡La pistola!
lo que es esa maña
de aplicar en gentes
nombres de alimañas
puede ser muy criolla
muy venezolana
pero por su culpa
por su sola causa
es mucho el "picure"
que el paramo pasa
y no en escarpines
¡Sino en alpargatas!
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IRMA PERIBAN VILLA
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Lun Mayo 03, 2010 10:31 am

me gustaron los poemas.... y su reflexión.........saludos....irma....méxico
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MensajeTema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa   Vie Sep 24, 2010 10:25 am

Irma, qué bueno que te gustaron los poemas. Aquiles Nazoa fue un gran poeta, muy sensible, muy humano, con un corazón enorme, y un sentido del humor único.

Hoy, por cierto, me encontré con este diálogo escrito por él, que me hizo reír bastante. Aquí lo comparto:

Las Muñoz Marín salen de compras - Aquiles Nazoa

En Sears, una señora andaba como una hormiga loca sin resolverse por nada, cuando se topó con otra señora que también andaba como una hormiga loca.

-Guás, niña, óuh, tú por aquí? Yo te hacía en la vieja.
-¿Cuál vieja?
-La Vieja Uropas.
-Pues no. A última hora resolvimos dejar el viaje para el año retropróximo venidero. ¿Y tus, qué haces por aquís?
-Ay niña, loca buscando un fulano papel tualé de Navidad que no se consigue. ¡No sé cómo van a hacer pupú esos niños este año!... ¿Y esos discos que llevas ahí, qué son?
-Música plástica. Tú sabes que a Freddicito le ha dado por la música plástica desde que vio el Valle Ruso en Nueva York. Aquí le llevo la Sífilis de Chaplín, La Hipotética de Charcosqui, y una sinfonía de Schubert que me dieron más barata porque le falta un disco.
-¿Y eso fue todo lo que compraste? ¿Por qué no compraste la Novela de Beethoven el Divino Sórdido?
-Ya la tenemos. Freddicito la compró en Nueva York tocada por la orquesta de Arturo Brinquinini. También tenemos El Mascanueces, El Lago de los Chismes, El Manubrio Azul y una ópera que se llama Tristán y la Sorda de la Warner Bros.
-Niña, pero entonces ustedes tienen una discoteca completa.
-Y eso que tú no has visto la billoteca. ¡Tenemos una billoteca!... Todas las noches me pongo mis anteojos jazzband, abro una caja de manzanas y me acuesto a leer Don Cipote de la Mancha en inglés. ¡A mí me encanta Don Pipote!
-Tendrán muy buenos libros, ¿verdad?
-Naturalmente. Todos están forrados en cuero. Vamos hasta ahí, que estoy buscando unas velitas de vidrio de esos que tienen agua hervida por dentro y echan bombita.
-¿De esas que parecen unas ampolletas rosadas?
-Yes… ¿Verdad que son un sueño? Figúrate que Freddicito trajo dos cajas de Nueva York, ¿y tú crees que queda una para remedio?... Todas las hemos ido regalando entre nuestros amigos más ínfimos. Y a mí me dislocan esas condenadas velitas. Para ponérselas a las tortas de cumpleaños están soñadas. Uno las sopla y no se apagan como las otras.
-Ahí las tienes…
-Ah sí… (Llamando). Esteeem… ¡Mire, señorita! (Ahí viene. Pregúntale tú a cómo son).
-¿Very moch bolívar biútiful general eléctric merry critsmas?
-¿Cómo es el golpe?
-Ay, chica, como que no entiende. Esa mujer es nativa. Mire, señorita, ella le está preguntando que a cómo son esas velitas. (Qué horror, qué servicio tan pésimo; no sé como a estos americanos tan prácticos que son se les ocurre poner nativas a atenderle a uno. En Estados Unidos todas las dependientas de tienda saben hablar inglés).
-¡Ay, mira quién viene allá!
-Ay, qué sorpresa. Cuchi Mogollón. Me privo. (Llamando). ¡Come jía, Cuchi!
-Jalóu!... ¿Pero qué hacen ustedes aquí? Yo las hacía en la Exposición de Huérfanos. ¿Ustedes no y que eran del Comité Organizador, pues?
-Yo sí, pero tuve que renunciar porque no me ha quedado tiempo para nada. Primero, despidiendo a William Guillermo que se fue para Mayami Flórida; después, recogiendo levitas viejas para los niños pobres: Total, no he tenido tiempo para nosing at oll.
-Yo también renuncié al Comité. No me he sentido muy bien después de aquella botella de ponche crema que nos tomamos el otro día en el desayuno. Bueno, Cucky, ¿y cómo está tu marido?
-Guá, niña, en Estados Unidos. Tú sabes que a él lo mandaron en una Micción. Es que los dos gobiernos van a celebrar conjuntamente este año el fifticentenario del Natalicio de la muerte del Libertador, y él va a pronunciar la oración lúgubre.
-¡Ay, prívense! ¡Miren aquella americana que viene allá!
-¡De veras, niña! ¡Qué musiúa tan elegante! ¿Verdad que se parece a Majarete Truman?
-Bueno, yo las dejo. Voy a ver si me cambian un tráveler para comprar aquel juego de rinocerontes de yeso parados en dos patas. ¿Verdad que están soñados?
-Son fantásticos. Bueno, yo también me voy. Freddicito debe estar esperándome para ir a la piscina a practicar un poco de nutrición. Mañana damos un almuerzo criollo en casa. No dejes de ir por allá para que te tomes aunque sea una copita de mondongo. Babay…
-Gubay…
-So long…
-Ariós!...
-Iúuju!...
-Iuju…
-Jasta luegou!…

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Poemas de Aquiles Nazoa

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