|
| | Autor | Mensaje |
|---|
Invitado Invitado
 | Tema: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:31 am | |
| Este tema me lo estoy robando de otro lado, porque pienso que es muy importante difundir parte de la obra poética de uno de los más grandes escritores venezolanos. Por favor, si alguno de uds tiene más poemas de Aquiles por ahí, no duden en publicarlos y compartirlos con todos nosotros.
AMOR, CUANDO YO MUERA...
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda, ni llores sacudiéndote como quien estornuda, ni sufras «pataletas» que al vecindario alarmen, ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.
No te sientes al lado de mi cajón mortuorio usando a tus cuñadas como reclinatorio; y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame, no te le abras de brazos en actitud de ¡bésame!
Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito dictamine, observándome, que he quedado igualito. Y hazte la que no oye ni comprende ni mira cuando alguno comente que parece mentira.
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda: Yo quiero ser un muerto como los de Neruda; y por lo tanto, amada, no te enlutes ni llores: ¡Eso es para los muertos esülo Julio Florez!
No se te ocurra, amada, formar la gran «llorona» cada vez que te anuncien que llegó una corona; pero tampoco vayas a salir de indiscreta a curiosear el nombre que üene la tarjeta.
No grites, amada, que te lleve conmigo y que sin mí te quedas como en «Tomo y obligo», ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada, a divulgar detalles de mi vida privada.
Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas; no copies sus estilos, no repitas sus modas: Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto, ¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto!
Última edición por Freddy el Vie Dic 11, 2009 7:40 am, editado 1 vez |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:31 am | |
| "A la fuerza bruta del toro Quiso imponer el loro La desarmada fuerza de la idea, Y apenas comenzada la pelea Aunque el loro vertió sapiencia por totumas, Del loro no quedaron ni las plumas...
La moraleja que esta historia deja Es que si no tiene a la mano algo macizo, Por si sola, lector, ninguna idea Sirve para un carrizo".
|
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:31 am | |
| "Creo en Pablo Picasso, Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra; creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo , pero que cada día resucita en el corazón de los hombres, creo en el amor y en el arte como vías hacia el disfrute de la vida perdurable, creo en el amolador que vive de fabricar estrellas de oro con su rueda maravillosa, creo en la cualidad aérea del ser humano, configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatíendose como una purísima paloma herida bajo el cielo del mediterráneo; creo en las monedas de chocolate que atesoro secretamente debajo de la almohada de mi niñez; creo en la fábula de Orfeo, creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia ví al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante de la dulce Eurídice del infierno de mi alma, creo en Rainer María Rilken héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida por el acto de cortar una rosa para una mujer, creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia, creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar; creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles, junto a sus sienes un resplandor de estrellas, creo en el perro de Ulises, en el gato risueño de Alicia en el país de las maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, creo en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta, el beralfiro, el caballo de Rolando, y en las abejas que laboran en su colmena dentro del corazón de Martín Tinajero, creo en la amistad como el invento más bello del hombre, creo en los poderes creadores del pueblo, creo en la poesía y en fin, creo en mí mismo, puesto que sé que alguien me ama..." |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:32 am | |
| EL MAYORDOMO Y EL GATO
Recientemente falleció en Montana una viejecita norteamericana que, en calidad de único heredero le dejó a un mayordomo su dinero.
Mas la anciana del caso que relato dejó también un gato que ha venido a plantearle al mayordomo un problema, lector, de tomo y lomo, ya que en el testamento hay un mandato que le impide aunque llegue a la indigencia, disponer ni una puya de la herencia hasta que no se muera dicho gato.
Me diréis: - ¿Y por qué ese mayordomo no se arma de una estaca o de un zapato y acaba de una vez con ese gato que debe de caerle como un plomo?
Ah, porque la viejecita, en previsión de que ocurrir pudiera cosa tal aclaró al imponer su condición que del gato en cuestión la defunción debe ser natural, y si no muere así, tampoco hay real.
Lo que le queda, pues, al mayordomo ante este caso, es conservar su aplomo, con paciencia llevar su dura cruz y esperar que se muera el micifuz. y como el gato tiene siete vidas, ¡esas puyas, lector, están perdidas!
Última edición por Freddy el Vie Dic 11, 2009 7:32 am, editado 2 veces |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:32 am | |
| Exaltación del perro callejero: "Ruin perro callejero, Perro municipal, perro sin amo, Que al sol o al aguacero Transitas como un gamo Trocado por la sarna en cachicamo. Admiro tu entereza De perro orgulloso que no cambia su destino De modesta pobreza Por el perro fino, Casero, impersonal y femenino. Cuya vida sin gloria Ni desgracia, transcurre entre la holgura, Ignorando la euforia Que encierra la aventura De hallar de pronto un hueso en la basura. Que si bien se mantiene Igual que un viejo lord de noble cuna, Siempre gordo, no tiene Como tú la fortuna De dialogar de noche con la luna. Mientras a él las mujeres Le ponen cintas, límpianle los mocos, Tú, vagabundo, eres -privilegio de pocos- amigo de los niños y los locos. Y en tanto él divierte -Estúpido bufón- a las visitas, a ti da gusto verte con qué gracia ejercitas tus dotes de Don Juan con las perritas... Can corriente y maloliente, Nombre nadie te dio, ni eres de casta; Mas tú seguramente Dirás iconoclasta: -Soy simplemente perro, y eso basta. La ciudadana escena Cruzas tras tu dietético recurso, Libre de la cadena Del perro de concurso Que ladra como haciendo algún discurso. Y aunque venga un tranvía, Qué diablos, tú atraviesas la calzada Con la filosofía Riente y desenfrenada Del que a todo perder, no pierde nada." |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:33 am | |
| Pequeño Canto al Burro: "¡Oh burro, noble hermano!, permíteme ahora que me aburro buscando un tema en vano, a modo de susurro te dedique un pequeño Canto al Burro. Feliz tú que, callado, Miras cómo la vida se desliza, Y si el arriero airado Unos palos te atiza, Soportas en silencio tu paliza. Para más de un idiota Tu nombre constituye un serio agravio Y casi nadie nota Que pese a tal resabio, Más vale burro bueno que mal sabio. Tú no haces el ridículo: Si por buscarte pleito a alguien le da, Tú en lugar de un artículo Que nadie leerá Le sueltas dos patadas y ya está. Ahí vuelves del trabajo, Cansado, soñoliento, medio cojo, Y ahora, cabizbajo, Vas sin ningún enojo A buscar tu poquito de malojo. Yo desde aquí te miro, Mientras en pos de un tema a ti recurro, Y desde mi retiro Me digo en susurro: ¡Quién fuera como tú, querido burro! Mi próximo poema Para ti, será mucho más bonito: Por hoy, por darme el tema Para el presente escrito, ¡mil gracias, queridísimo burrito!" |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:33 am | |
| Conversación con un cochino: "Cochino, buenos días. Cochino, ¿cómo estás? ¿Qué me cuentas, cochino? ¿Qué novedades hay? ¡Espera! No te asustes: no te vengo a matar. Acércate, cochino: Cochino, ven acá. Quédate aquí echadito, Sin gruñir ni roncar, Y como dos amigos Vamos a conversar. Tú no sabes, cochino, Qué lastima me da Saber que a ti la gente No te suele nombrar Sino para hacer chistes Por lo hediondo que estás, Y que nadie en el mundo Se te puede acercar Sin decir: ¡fo, carrizo! Sin decir: ¡fo, cará! Yo, cochino, te admiro, Y te admiro a pesar De que con esa trompa Pareces un disfraz, Porque pese a tu aspecto Tan poco intelectual Y a ese absurdo moñito Que te cuelga de atrás, Ya quisieran, cochino, Los que te tratan mal Tener de tus virtudes Siquiera la mitad. ¡Oh, imagen cochinesca de la sinceridad! Tú haces tus cochinadas Metido en tu barrial: Como eres un cochino, Te comportas como tal Sin ocultarle a nadie Tu condición social. Ni engañas, ni te engañan: Tú vives, y ya está; Sabes que mientras seas Cochino y nada más, Del palo cohinero Nadie te va a salvar, Y así, esperando vives Tu toletazo en paz. Ni pides garantías Ni pides libertad, Ni pides que interpelen Al cochinero tal Porque mata cochinos Sin permiso del SAS, Sino que estás tranquilo Metido en tu barrial Con tu trompa adelante, Con tu rabito atrás, Soportando en silencio La pueril necedad De los que te hacen chistes Por lo hediondo que estás, Y dicen fo carrizo Y dicen fo cará, Y no ven que ellos mismos -o su modo de actuar- comparados contigo huelen mucho más mal. Hasta luego, cochino, Yo me voy a almorzar; Te prometo que el lunes vendré a tu barrial Y si no te han raspado Volveremos a hablar. Mas si para entonces No te vuelvo a encontrar, Acércate, cochino, Ven, acércate más, Para darte en la trompa Mi besito final..." |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:33 am | |
| Los nuevos Julieta y Romeo O el drama más corto del mundo. Acto único: Noche de luna en Verona. Entra Romeo el poeta Y a charlar con su Julieta Se sienta en una poltrona. Romeo: Con ese fulgor rojizo Que la cubre como un velo, La luna luce en el cielo Como si fuera un chorizo. Julieta: ¡Qué chorizo del carrizo! ¡Mira tú que eres bellaco! En vez de hablar de chorizos ¿Por qué no te quitas el saco? Romeo: ¿Por qué no me quito el saco? Por qué va a ser, vieja idiota, ¡Porque aquí, junto al sobaco Tengo la camisa rota! |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:33 am | |
| <tr class="msgOddTableRow"> Fábulas fresquecitas: Trabajando en su hogar de carpintero, Se tragó una tachuela Juan Lucero; Y, jugando, el menor Francisco Luna, También se tragó una. Los médicos, en vez de cirugía Debieran estudiar astronomía. ************************* Han bajado por fin Los precios de los marcos en Berlín. Con los marcos baratos Estarán muy contento los retratos. ******************************* Un cochino en el llano Le mordió la barriga a un ciudadano. Hay un Dios que castiga A los que no se lavan la barriga. ******************************** Al caerse en un hueco en una esquina Se rompió la cabeza Juan Marquina; Y por darle la mano, Le sucedió lo mismo a Juan Marcano. Para romperse el coco Ser Marquina o Marcano importa poco. *********************************** Los que tienen espíritu festivo Se rascan diariamente sin motivo, Y aquellos que lo tienen muy doliente, Se rascan, con motivo, diariamente. Los borrachos no mascan: Con motivo o sin él, todos se rascan. ************************************
Por estimar que el hombre era su hermano Un tigre se metió a vegetariano. Y un cazador que supo la cuestión Fácil muerte le dio con un tocón. El vegetarianismo No siempre hace bien al organismo.
| </tr>
|
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:33 am | |
| <tr class="msgEvenTableRow"> Las lombricitas: Mientras se oía Desde una rosa La deliciosa Marcha nupcial Que con sus notas Creaba ambiente Completamente Matrimonial. Dos lombricitas De edad temprana, Cierta mañana Del mes de abril Solicitaron En la pradera Al grillo, que era Jefe civil. Al punto el grillo Con dos plumazos Ató los lazos De aquel amor. Las lombricitas Se apechugaron Y se mudaron Para una flor. Tras una vida Dulce y risueña, Con la cigüeña Las premió Dios. Y cuando abrieron Las margaritas Las lombricitas Ya no eran dos. La primorosa recién nacida pasó la vida sin novedad. Y al cuarto día De primavera Ya casi era Mayor de edad. Quiso ir entonces A una visita, Y su mamita Le dijo: -¡No! Mas de porfiada Salió a la esquina Y una gallina Se la comió.
| </tr>
|
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:34 am | |
| Fábula de la avispa ahogada. LA avispa aquel día Desde la mañana, Como de costumbre Bravísima andaba. El día era hermoso, La brisa liviana; Cubierta la tierra De flores estaba, Y mil pajaritos Los aires cruzaban. Pero nuestra avispa -nuestra avispa brava- nada le atraía, no veía nada por ir como iba comida de rabia. "Adiós", le dijeron unas rosas blancas, y ella ni siquiera se volvió a mirarlas por ir abstraída, torva, ensimismada, con la furia sorda que la devoraba. "Buen día", le dijo la abeja, su hermana, y ella que de furia casi reventaba, por toda respuesta le echó una roncada que a la pobre abeja dejó anonadada. Ciega como iba La avispa de rabia, Repentinamente Como en una trampa Se encontró metida Dentro de una casa. Echando mil pestes Al verse encerrada, En vez de ponerse Serena y con calma A buscar por donde Salir de la estancia, ¿sabéis lo que hizo? ¡Se puso más brava! Se puso en los vidrios A dar cabezadas, Sin ver en su furia Que a corta distancia Ventanas y puertas Abiertas estaban; Y como en la ira Que la dominaba Casi no veía Por dónde volaba, En una embestida Que dio de la rabia, Cayó nuestra avispa En un vaso de agua. ¡Un vaso pequeño menor que una cuarta donde hasta un mosquito nadando se salva! Pero nuestra avispa, Nuestra avispa brava, Más brava se puso Al verse mojada, Y en vez de ocuparse La muy insensata De ganar la orilla Batiendo las alas Se puso a echar pestes Y a tirar picadas Y a lanzar conjuros Y a emitir mentadas, Y así, poco a poco, Fue quedando exhausta Hasta que furiosa, Pero emparamada, Terminó la avispa Por morir ahogada. Tal como la avispa Que cuenta esta fábula, El mundo está lleno De personas bravas, Que infunden respeto Por su mala cara, Que se hacen famosas Debido a sus rabias Y al final se ahogan En un vaso de agua." |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:34 am | |
| El infierno Rodante: Un crujiente montón De oxidado latón Que vomita, al pasar, sobre el viandante Un humo turbio, fétido, asfixiante. Unos asientos hechos Al máximo de estrechos Provistos de una especie de bojotes Sucios, rotos, más duros que Monote Y en los que usted viaja casi en cuclillas Sin saber cómo hacer con las rodillas. Y esto si no le toca ir parado Besándole el cogote al que va al lado. Un timbre que no suena Porque tiene la cuerda reventada, Y un chofer que no atiende o se envenena Si se le pide a voces la parada. Unas descalabradas ventanillas Con el vidrio atascado o vuelto astillas; Una lámina entera despegada Que causa, en un frenazo, una cortada; Un piso con los hierros levantados Hundiéndose en los pies de los parados; Y unas costras oscuras en el piso Que parecen casabe untado con guiso. Una puerta de atrás que no funciona Cuando se va a bajar una persona O que funciona tan violentamente Que, de darle donde es, mata a una gente. Y, sobre todo esto, una hedentina Tan fuerte y tan tenaz a gasolina, Que, sin echarse un palo, hasta el más macho Si hace el viaje hasta el fin, llega borracho. Este infernal suplicio, Digno de Adolfo Hitler y su corte Se llama aquí "Servicio Público de Transporte". |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:34 am | |
| Los autobuses del interior. Si en Caracas viajar en autobús Es, no obstante, su corto itinerario Para los pasajeros un calvario Que deja tamañito al de Jesús, Hay algo aún peor: Viajar al interior en autobús. A muchos que aquí pasan por muy machos Porque a un toro derriban por lo cachos Y subirles la voz no hay quien se atreva, Debiera ponérseles la prueba De encaramarse en esos mamarrachos: Que hasta el más valeroso ciudadano Coge uno aquí, en el Metropolitano, Y esperando no más a que se vaya Ya antes de comenzar, tira la toalla. Figúrate, lector, si toda espera Por latosa exaspera Aún en buen salón, con amplias sillas, ¿cómo será en un carro todo sucio en el que viaja usted casi en cuclillas y pegándole al techo el occipucio? Y cuando el mamarracho sale al fin, Cree usted que se va, pero ¡qué va! Camina cuatro cuadras y ya está: A coger gasolina va a Junín Y a revisar los cauchos y el aceite, Y allí se está dos horas detenido, Dándole tiempo a usted de que se afeite La barba que esperando le ha crecido. Pero de pronto, a un ¡vamos! Del chofer, El fulano autobús dice a correr Como si hubiera visto a Satanás O acaso algo peor, Prisa que ha provocado el colector Al decir que "Manteca" viene atrás. Y entonces, ¡ay del pobre pasajero! Tenso, la vista fija en el volante Y agarrado del asiento delantero, Ya no podrá pensar desde ese instante Sino que está oloroso a voladero. Y si al chofer le pide por su madre Que recorte un poquito, es lo seguro Que éste responderá: -qué va, compadre... ¿y usted no era el que estaba con su apuro? Total: treinta minutos "rosca y rosca" Y a una velocidad que al diablo amosca, Sólo porque la idea les obseca De verse pasados por "Manteca". Pero súbitamente, cosa rara, El autobús se para Frente a cualquier negocio del camino, Y mientras el chofer compra cochino Y el colector molesta a un billetero, Allí le sale moho al pasajero. Y al que si quiera esboza una protesta, De los dos el más rudo le contesta O con alguna "chapa" que lo humilla O con lo que es peor: con la manilla. Yo proclamo por eso a todo trapo Que el que al cañón se enfrente, o al obús, Será muy guapo, pero no tan guapo Como el que va al interior en autobús. |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:35 am | |
| <tr class="msgEvenTableRow"> La pasión según San Cocho O ser Santo no es ser mocho. Al levantarse el telón Se ve en escena una cena Donde cena una docena De tercios en camisón. Ante la mesa de cedro Cuya forma es de redoma Se pone de pie San Pedro Y alza una copa de goma. San Pedro: Y ahora, con guarapita Voy a tener el honor De pegarme esta copita Por el Reino del Señor. Jesús: Te doy las gracias, perucho, Mas no te entusiasmes mucho. Mi reino no es de este mundo Donde hay tanto vagabundo. Sin darme tiempo a que reine Aquí ni en lugar alguno, Entre vosotros hay uno Que me está poniendo un peine. Rojo San Juan de furor Y con el gaznate seco Dice con sordo rencor: -Ese que habla el Señor tiene que ser un adeco. Jesús: Y bien, aunque la velada Está tan encantadora, Me parece que ya es hora De tocar la retirada. La cena estuvo exquisita Y la charla muy amena. Yo voy a bajar la cena Y a echar una rezadita. Bendiciendo a los demás Sale Cristo en su burrito Y al coger su chachachás Se le va Judas atrás Haciéndose el motolito. San Juan: Hoy Judas se ha comportado Como nunca antes lo hizo: Para mí que ese carrizo Tiene su trompo enrollado. Tras la escena que hemos visto Se pasa a un sitio remoto Donde Judas ya está listo Para negociar a Cristo Como si fuera un coroto. En acción cinco soplones Y Judas, un poco esquivo, Que ya ha firmado el recibo Y está contando marrones. Judas: Ya sabéis lo convenido: Yo al verlo le doy un beso Y vosotros lo hacéis preso Cuando escuchéis el chasquido. Iscariote se retira Y la escena pasa ahora A un lugar donde se mira A un gentío que le tira Peñones a una señora. Y Jesús entra en escena Cuando ya falta muy poco Para que a la Magdalena Le desportillen el coco. Jesús: ¿Qué te asusta? ¿Qué te arredra? ¿Quién te persigue cual rata? ¿Quién te ha tirado esta piedra que si te alcanza te mata? Magdalena: Porque visto este sudario Color de gallina clueca, Mi vecindario me impreca Diciéndome: ¡Adeca, adeca! ¡La adeca del vecindario! Jesús: ¿Y por eso se te acosa como a un animal inmundo? Pues que raro, niña hermosa, Porque, bien vista la cosa, Adeco aquí es todo el mundo. Del interior o del centro, Ricachos o güelefritos, Aquí hasta los muchachitos Llevan su adeco por dentro. Y alzando hacia el pueblo el brazo Le lanza el siguiente leco: -¡Que el que no se sienta adeco suelte el primer ladrillazo! Todo el mundo se serena; De armar la marimorena Ninguno tiene valor, Y Cristo a la Magdalena Le susurra en la melena: -¿No te lo dije, mi amor? Haciéndose el distrido Sale Judas Iscariote Y según lo convenido, A Cristo que está abstraído Le da un beso en el bigote. Cristo observa con sorpresa Semejante atrocidad, Porque Judas cuando besa Es que besa de verdad. Consumada esta acción vil, La escena pasa, en dos platos, A una especie de redil Donde están Poncio Pilatos (un solemne pelagatos) y Caifás, que es un reptil. Pilatos: ¿Cómo estamos hoy de presos? Caifás: Ni muy flojos ni muy gruesos: Fuera de los mil en la Planta Y seis mil en la Modelo Y el número que ya espanta De los enviados del cielo, Tenemos dos nada más: Jesucristo y Barrabás. Caifás hacia fuera grita Con su voz más detonante: -¡Que traigan a Carne Frita y al tercio de la barbita que se hace el interesante! Salen los dos prisioneros: Barrabás, en casi cueros Muestra su cuerpo retaco, Y Jesús al que le choca Que en vez del Credo en la boca Cargue un enorme tabaco. Pilatos: ¿Cuál de ellos es Barrabás? Caifás: El mediano, el gordinflón, El que tiene el pantalón Abrochado para atrás. Pilatos: ¿Qué dices? ¿Aquél gordito que está junto a la mampara? ¿Aquél que tiene la cara como de loro chiquito? Caifas: Tiene a monte a sus vecinos Robándoles el ganado: Solamente el mes pasado Cargó con treinta cochinos. Y el otro es como un chiflado, Es una especie de cura De quien la gente asegura Que multiplica el pescado. Pilatos: ¿Y por qué lo han arrestado? Caifás: Porque anoche ¡voto al cuerno! Fue por la calle encontrado Falsificando el pescado Y hablando mal del gobierno. Pilatos: Los dos debieran panquear, Pero no se va a poder... Tendremos que resolver Por votación popular. Caifás: Excelente solución; Haremos un plebiscito Para que gane el gordito Y el otro vaya al cajón. (al pueblo) ¡Como hay una sola cruz y un candidato de más, diga el pueblo ante Caifás si se embroma a Barrabás o si se raspa a Jesús! -¡Qué se salve el nazareno -grita el coro de vecinos- él podrá no ser muy bueno, pero no roba cochinos! Barrabas (llorando): ¡Salvadme, nobles vecinos, que si salváis mi cabeza yo en cambio os doy la promesa de devolver los cochinos! Todos levantan las manos Cual parada de autobús: -¡Si él devuelve los marranos completos, sanos y salvos entonces, muera Jesús! Jesús: -¡Qué ejemplo tan oportuno de lo que yo siempre noto: para lo que sirve el voto, pa' que lo embromen a uno! Mas Cristo, que por lo visto No es el de años anteriores, Al mirar a sus captores Tiene el mecate listo, Pegando un salto imprevisto Los increpa ya molesto: -¡Vayan buscando otro Cristo, porque yo no sigo en esto! Y a los que me quieren tanto Por mi carácter sumiso, Que se busquen otro santo. ¡Yo no soy manso un carrizo! Oyendo palabras tales Judas de pena se ahoga Y entonces coge los reales Para comprarse una soga. Mas tiene tan mala suerte Que al colgarse de una rama, En vez de encontrar la muerte Encuentra un golpe tan fuerte Que pasa un año en la cama. Autor: Y aquí termina la obra En donde como hemos visto, Se demuestra que hasta Cristo Vino este año por la goma...
| </tr>
|
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:35 am | |
| Julieta, muchachita muy coqueta, Tiene dos caballeros de conquista: El uno extrovertido y deportista Y el otro soñador y mal poeta. Mientras éste le escribe una cuarteta, Aquél, seguramente más realista, La invita por teléfono a que asista Con él a una fiesta de etiqueta. Y los domingos, mientras nuestro bardo Con rimas pule el cupidesco dardo Y transfiere al papel su llanto mudo, Ella, la florecilla que él describe, Se pasa todo el día en El Caribe Llevando sol con su Tarzán peludo. |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:35 am | |
| Trina Todo està en calma, la noche se ilumina con una luna de marfìl y oro las ranas y los grillos forman coro el aire huele a tierra de pimpina. Al piè de una ventana, en una esquina hay un muchacho, cuyo nombre ignoro hablando con su novia mas que un loro la muchacha en cuestiòn, se llama Trina. ¿Te acuerdas Trina?, le pregunta el mozo ¿que me ofrecistes un beso bien sabroso si conseguìa un trabajo con buen sueldo? ... ...y la joven, esquiva como un gato, se le queda mirando largo rato y al final le responde: "No me acueldo" |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:36 am | |
| UN SAINETE O ASTRAKAN DONDE EN SUBIDOS COLORES SE LES MUESTRA A LOS LECTORES LA TORTA QUE PUSO ADAN ACTO I El drama pasa en el cielo y en los tiempos patriarcales en que Adán era un polluelo y el mundo estaba en pañales Al levantarse el telón es San Miguel quien lo sube; llega Dios en una nube y así empieza la cuestión DIOS: Hecha la Tierra y el mar, el crepúsculo y la aurora me parece que ya es hora de sentarse a descansar. SAN MIGUEL: ¿Terminásteis el Edén? DIOS: Hombre, claro por supuesto y aunque peque de inmodesto me parece que está bien. Es sin duda lo mejor de cuando hasta hoy he creado: tiene aire acondicionado y un río en Technicolor. Y como el clima lo favorece todo allí crece que es un primor; se dan auyamas y unas papotas de este color. SAN MIGUEL: A propósito, señor empeñado en sostener hoy con vos una entrevista por por aquí estuvo el nudista que fabricasteis ayer. DIOS: ¿Nudista? ... Debe haber alguna equivocación; yo ayer hice el cigarrón, el picure y el cochino, pero ninguno anda chino; todos tienen pantalón. SAN MIGUEL: Señor, olvidais a Adán, el animal de dos patas, el que vive entre las matas como si fuera Tarzán. DIOS: ¡Ya recuerdo!...el ejemplar que fabriqué con pantano y a quien el nombre de humano le di por disimular. (risueño): La intención que tuve yo fue fabricar un cacharro pero estaba malo el barro y eso fue lo que salió. SAN MIGUEL: Y bien, ¿hablareis con él? DIOS: Llamádmelo, por favor. SAN MIGUEL: (at the telephone) ¡Atención operador! Conecte con el Vergel y avísele al tercio aquel que lo llama el Director. OPERADOR: Estés en tierra o en mar deja, Adán, cuanto te ate y acomódate en el bate que el Viejo te quiere hablar. ACTO II Ahora pasa la acción al jardín del Paraíso donde Adán, ya sobre aviso recibe al Viejo en cuestión. EL VIEJO: Adán, ¿qué quieres de mí? ADAN: ¡Oh señor! ¿què he de querer? ¡que me consigas mujer o que me saques de aquí! DIOS: ¿No te gusta este lugar? ADAN: Tiene magníficas cosas: las frutas son deliciosas y el clima muy regular: tiene animales de los más fino: solo cochinos hay más de cien. Y en cuanto a plagas esto es muy sano; solo hay gusanos, chipo y jején. Pero aunque no tenga igual ni en belleza ni en salero mientras viva yo soltero le falta lo principal. DIOS: Entonces no hay más que hablar si quieres una señora, ponte de rodillas, ora y acomoda el costillar. Tras esta declaración y sin conversarlo mucho pela Dios, por un serrucho y empieza la operación. DIOS: ¡Hágase en un santiamén la criatura encantadora que va a cojer desde ahora por el mango la sartén! Y del costado de Adán sale su joven esposa: la joven pecaminosa de quien los siglos dirán que por estar de golosa perdió el perro y perdió el pan. ACTO III Adán se casó con Eva, y con sus pocos ahorros se compraron dos chinchorros y alquilaron una cueva. Y a la siguiente semana ya arreglados sus asuntos salieron a darles juntos una vuelta a la manzana. Y fue en aquella ocasión, fue en aquel triste minuto cuando encontraron el fruto que causó su perdición. EVA: ¿Qué fruta es esa color granate? ¿Será tomate? ¿Será mamón? ADAN: Ni son naranjas ni son limones. EVA: ¿Y pimentones? ADAN: ¡Tampoco son! EVA: La mata en su ramazón a la de almendrón imita. ADAN: ¿Almendrón? ¡Qué va mijita! ¡Yo conozco el almendrón! Eva se acerca al manzano, pero al estar junto a él, con un machete en la mano la detiene San Miguel. SAN MIGUEL: Si no quereis que lejos os boten del jardín oid estos consejos que os doy en buen latín, Podéis comer caimito, batata y quimbombó, cambur y cariaquito, ¿pero manzana no! Y el que haga caso omiso de tal prohibición saldrá del Paraiso lo mismo que un tapón. Se evapora San Miguel y entonces sale una fiera semejante a la manguera de una bomba "Super Shell" MANGUERA: No le hagas caso, mujer, si quieres comer manzanas no te quedes con las ganas, que nadie lo va a saber. Y al probar Eva el sabor del fruto que tanto ansiaba, se volvió "pájara brava" por no decir lo peor. EVA: ¡Quiero joyas y oropeles! ¡Quiero pieles y champán! ¡Quiero viajes por Europa! ¡Quiero sopa de faisán! ¿Quiero un novio que se vista! ¡No un nudista como Adán! Aplaude alegre el reptíl Eva baila con un oso y Adán está más furioso que un loco en ferrocarril. ACTO IV Sale Adan junto a la fuente jugando con una rana, diversión intranscendente muy propia de un inocente que no ha comido manzana. Y es aquí cuando Eva llega con un traje tan conciso que se le ve El Paraíso por la parte de La Vega. Eva: Adán, ¿Por qué tan callado? Dime amor, ¿Qué te resiente? ADAN: Que entre tú y esa serpiente me tienen muy disgustado. EVA: ¡Pero si todo es chanza! ¡Y esa culebra es tan mansa como el caballo y la cebra...! ADAN: Pero para ser culebra le has dado mucha confianza. (llorando) Yo soy tu burla, tu guasa, y en cambio con la serpiente te muestras tan complaciente que ella es quien manda en la casa. (filosófico) ¡Eso es lo triste y lo cruel de la amistad con culebra que si uno le da una hebra se cogen todo el carrete! EVA: Bueno Adán, aquí hay manzana. ADAN: ¡No quiero! EVA: ¿Por qué, negrito? ADAN: ¡Porque no tengo apetito ni me da mi perra gana! EVA: Un pedacito, sé bueno... Pruébala....¡Sabe a bizcocho! ADAN: No puedo, comí topocho y a lo mejor me enveneno. Furiosa, escupiendo plomo Eva coje un arma nueva y antes de que Adán se mueva se la sacude en el lomo. EVA: ¡Vamos Adán, no más plazos! Aquí tienes dos docenas ¡Te las comes por las buenas o te las meto a escobazos! ADAN: Bueno, sí voy a comer; pero no arriesgues tu escoba, mira que el palo es caoba y es muy fácil de romper. Y arrodillándose allí, como un moderno cristiano, coge la fruta en la mano se la come y dice así: ADAN: ¡Por testigo pongo a Dios de que si comí manzana la culpa es de esta caimana que me puso en tres y dos! (come llorando) LA VOZ DEL VIEJO: Pues transgredisteis así mis órdenes oficiales ¡Amarrad los macundales, y eso es saliendo de aquí !. AUTOR: Y así acaba el astrakán donde en subidos colores se le mostró a los lectores la torta que puso Adán. |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:36 am | |
| CUPIDO AL VOLANTE Señoras y señoritas de los autos de alquiler -y no solo en esos carros sino en los otros también- le lleváis el brazo echado por los hombros al chofer, a riesgo que de un frenazo que de pronto el tercio dé os queden las naricitas pegadas de una pared. Señoras y señoritas, perdonad mi estupidez, pero eso de que una dama vaya abrazada a un chofer para que todos sepamos que está pegada con él, eso, a juicio de vosotras, muy bonito podrá ser, pero yo, lo siento mucho, yo soy de otro parecer Me diréis que esto es envidia resentimiento, tal vez, pues yo, cuando siento ganas de abrazar a mi mujer, como no tengo automóvil tengo que abrazarla a pié... El caso es que no hay estampa que tan mala espina dé, como esa que hacéis vosotras creyendo lucir muy bien. cuando os dá por ir pegadas como un chicle, del chofer, con aquellos amapuches y aquella desfachatez, con los que a un mismo cochino las tripas le revolvéis. ¿Qué fin perseguís con eso? Con eso, ¿qué os proponéis? Señoras y señoritas, yo no sé por qué lo hacéis pero esas son monerías que en un carro no están bien; porque una dama, una dama que en verdad quiera a un chofer debe escogerse otro sitio para abrazarce con él; un lugar donde él le pueda con calma corresponder, donde no tenga un volante ni un motor a que atender, "ni otro afán que el de adorarte" como dijo el tercio aquel. Pero, ¿en un carro, señoras, y un carro a todo correr? Eso es poner como dicen en tres y dos al chofer, eso es plantearle un dilema como el de ser y no ser, y ante el cual, el pobrecito, no encontrando qué escoger, ni le atiende al automóvil, ni le atiende a la mujer !!! |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:37 am | |
| GALERON CON UNA NEGRA Desde Guachara al Cajón, de Cazorla a Palo Santo no hay negra que baile tanto como mi negra Asunción. Cuando empieza el galerón y entra mi negra en pelea, todo el mundo la rodea como hormiguero a huesito ¡Porque hay que ver lo bonito que esa negra joropea!
Que esa negra joropea bien lo sabe el que la saca que la compara a su hamaca cuando hay calor y ventea ¡Así es que se escobillea! -le dice algún mocetón- y en su honor hace Asunción una figura tan buena que como flor de cayena se le esponja el camisón.
Se le esponja el camisón y el mozo que la ha floreado salta: -permiso, cuñado, que es conmigo la cuestión, luego se ajusta el calzón, la engarza por la cintura y con tanta donosura se le mueve y la maneja, que la negra lo festeja con una nueva figura.
Con una nueva figura en que ella se le encabrita como gallina chiquita cuando un gallo la procura .-¡Venga a verla, Don Ventura!-- grita alguno hacia el corral, y desde allí el caporal dice con cara risueña .-¡Baila bien, esa trigueña!-. .-¡Yo la he visto en Guayabal!-.
Yo la he visto en Guayabal y tambien en San Fernando, yo vengo el llano cruzando de paso para El Yagual, y aunque decirlo esté mal, por parecer pretensión, desde Guachara al Cajón, de Cazorla a Palo Santo, ¡No hay negra que baile tanto como mi negra Asunción. |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:37 am | |
| ¿Qué se habrá hecho la dulcera, de la Esquina de Sociedad Con su gorra de cocinera y su esponjado delatar y su azfate que por fuera tenía tanto de vitral, y que por dentro el gozo era, de nuestra hambrienta capital, con su torta tipo burrera y sus tajadas de manjar
y sus esférico coquitos
que parecían de cristal? ¿Qué se habrá hecho la dulcera, de la Esquina de Sociedad, que se pasó la vida entera junto al lugar donde estuviera, en otro tiempo, el City Bank? Brava, locuaz, dicharachera, rica de pictoricidad, fue, sin que nunca lo supiera, un tipo de esos que le dan a la ciudad, su verdadera categoría de ciudad: ¡Rolliza estampa callejera, de Dulcinea popular, como mejor nunca se viera, ni en la pintura de Lovera, ni en los sainetes de Guinán!
¿Qué se habrá hecho la dulcera, de la Esquina de Sociedad, la que dejó tan hondas huellas, en nuestro criollo paladar, con las grandes tortas aquellas de majestad episcopal, tan parecidas a su dueña, y que de haber podido hablar, hablando como ella un rudo inglés de Trinidad?
Aunque de más de una manera, excepción hecha de su hablar, más caraqueña y criolla era, que las criollísimas chiveras de la parroquia de San Juan; de vez en cuando a las seseras; se le subía Trinidad; y de sus fibras patrioteras, daba las muestras más severas, no vendiéndole sino a los estirados y corteses, americanos medio ingleses, del Royal Bank of Canadá. Y una tarde, tarde cualquiera, y procedente de la acera, de la antigua universidad, se presento una periquera, de San Francisco a Sociedad. Y, amenazada la dulcera, de ser tumbada en la carrera, que la arrollaba sin piedad, no se movió de allí siquiera, si no se irguió, grave y severa, con la más alta dignidad y en la británica bandera, embojotó su humanidad.
¿Qué se habrá hecho la dulcera, de la Esquina de Sociedad? Yo no lo sé, más dondequiera que se haya ido a refugiar, sepa que aun queda un poeta, tal vez el último juglar, que dejaría su actual dieta, que es casi toda de galleta, de la más dura de mascar, para que en alguna tarde quieta, volver sus dulces a probar. |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:37 am | |
| Amar a Jenny era como ir comiéndose una manzana bajo la lluvia. Era estar en el campo y descubrir que hoy amanecieron maduras las cerezas. Hans solía cantarle fantásticas historias del tiempo en que los témpanos eran los grandes osos del mar.
Y cuando venia la primavera, él la cubría con silvestres tusilagos de trenzas. La mirada de Jenny poblaba de dominicales colores el paisaje. Bien pudo Jenny Lind haber nacido en una caja de acuarelas. Hans tenia una caja de música en el corazón, y una pipa de espuma de mar, que Jenny le diera. A veces los dos salían de viaje por rumbos distintos. Pero seguían amándose en el encuentro de las cosas menudas de la tierra. Por ejemplo, Hans reconocía y amaba a Jenny en la transparencia de las fuentes y en la mirada de los niños y en las hojas secas. Jenny reconocía y amaba a Hans en las barbas de los mendigos, y en el perfume de pan tierno y en las más humildes monedas. Porque el amor de Hans y Jenny era íntimo y dulce como el primer día de invierno en la escuela. Jenny cantaba las antiguas baladas nórdicas con infinita tristeza. Una vez la escucharon unos estudiantes americanos, y por la noche todos lloraron de ternura sobre un mapa de Suecia. Y es que cuando Jenny cantaba, era el amor de Hans lo que cantaba en ella. Una vez hizo Hans un largo viaje y a los cinco años estuvo de vuelta. Y fue a ver a su Jenny y la encontró sentada, juntas las manos, en la actitud tranquila de una muchacha ciega. Jenny estaba casada y tenía dos niños sencillamente hermosos como ella. Pero Hans siguió amándola hasta la muerte, en su pipa de espuma y en la llegada del otoño y en el color de las frambuesas. Y siguió Jenny amando a Hans en los ojos de los mendigos y en las más humildes monedas. Porque, verdaderamente, nunca fue tan claro el amor como cuando Hans Christian Andersen amó a Jenny Lind, el Ruiseñor de Suecia. Aquiles Nazoa |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:38 am | |
| Su vida Escrito por ABREBRECHA UCV | | lunes, 02 de junio de 2008 | Este periodista, poeta y humorista nació el 17 de mayo de 1920 en la barriada caraqueña de El Guarataro, en una familia muy humilde. Sus padres fueron Rafael Nazoa, quien era jardinero, y Micaela González. Sus primeros estudios los llevó a cabo en el Colegio "El Buen Consejo", bajo la guía del padre Julián Fuentes Figueroa. Nazca se vio obligado a comenzar a trabajar a los 12 años para ayudar a su familia, por lo que completó su formación de manera autodidacta. Así se desempeñó primero como carpintero, telefonista y botones del hotel Majestic de Caracas. Tres años después ingresó al diario caraqueño El Universal, donde trabajó como empaquetador, archivista de clisés y, posteriormente, como tipógrafo y corrector de pruebas. Paralelamente en 1938, logró obtener un puesto como guía en el Museo de Bellas Artes, gracias a que aprendió a leer francés e inglés. Fue corresponsal en Puerto Cabello de El Universal, y un artículo suyo en el que criticaba la actuación de las autoridades en la erradicación de la malaria, le valió una demanda del Concejo Municipal de Puerto Cabello por difamación e injuria, y un período en prisión en 1940. Tras recuperar su libertad, volvió a la capital venezolana. Allí empezó su camino en la radio en la emisora Radio Tropical, y continuó con una columna en El Universal titulada Por la misma calle. En esa misma época, pasó también a formar parte del equipo del diario Últimas Noticias como corrector de pruebas y reportero telefónico, y surgió su célebre seudónimo Lancero, con una sección llamada A punta de lanza dedicada a sus poemas humorísticos. Igualmente, resaltó sus capacidades humorísticas en el semanario satírico El Morrocoy Azul, bajo el seudónimo Jacinto Ven a Veinte, y publicó Aniversario del color, poesías y Método práctico para aprender a leer en VII lecciones musicales con acompañamiento de gotas de agua, que consistía en una serie de poemas infantiles en prosa. En 1943 se inició como colaborador del diario El Nacional, y de las revistas Élite y Fantoches. Viajó a Colombia en 1944, donde pudo participar en la revista Sábado con cierta regularidad, y luego se trasladó a Cuba. A su regreso a Venezuela publicó el libro El transeúnte sonreído, que incluyó dos de sus poemas más recordados Balada pesimista y Anotaciones de un aburrido. A finales de la década de los '40 ganó el Premio Nacional de Periodismo en la especialidad de escritores humorísticos y costumbristas. Se dice que en esos años se inscribió en el Partido Comunista. En 1950, salieron dos libros suyos El Ruiseñor de Catuche y Marcos Manaure, idea para una película venezolana, el cual contó con el prólogo de Juan Liscano. Cuando El Morrocoy Azul fue controlado por el gobierno, Nazoa y los demás periodistas pasaron a trabajar en la revista humorística El Tocador de las señoras. No obstante, la situación política se hizo cada vez más difícil, y no tuvo otra opción que exiliarse. Al caer la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, retornó a Venezuela y comenzó a participar en la revista Dominguito, fundada en febrero de 1958 por Gabriel Bracho Montiel. Un año después, desarrolló con su hermano Aníbal Una señora en apuros, que fue una interesante publicación humorística de poca vida. Lo mismo sucedió con El Fósforo, del cual fue editor. Durante esos años, produjo una gran cantidad de obras como Caperucita criolla, Diez poetas venezolanos contemporáneos, Cuentos contemporáneos hispanoamericanos, Poesía para colorear, El burro flautista, Los dibujos de Leo y Caballo de manteca. Aparte de su labor poética, Nazoa escribió una serie de libros entre los que se cuentan el ensayo Cuba, de Martí a Fidel Castro de 1961; Caracas, física y espiritual; y Humorismo gráfico en Venezuela. Para 1970 salió Humor y amor de Aquiles Nazoa, una compilación de sus mejores obras, y Retrato hablado de matapalo. En los años siguientes la literatura venezolana se nutrió con trabajos como Venezuela suya, Los sin cuenta usos de la electricidad, Gusto y regusto de la cocina venezolana, Vida privada de las muñecas de trapo, Raúl Santana con un pueblo en el bolsillo, Genial e ingenioso: La obra literaria y gráfica del gran artista caraqueño Leoncio Martínez y, finalmente, Aquiles y la Navidad. En esos años, se dedicó a dictar charlas y conferencias, y tuvo un programa de televisión titulado Las cosas más sencillas. Además, llevó al teatro varias obras humorísticas con gran éxito. Aquiles Nazoa falleció en un accidente de tránsito en la autopista Caracas-Valencia el 25 de abril de 1976. Con la iniciativa de Pedro león Zapata, se creó en marzo de 1980 en la Universidad Central de Venezuela, la cátedra libre de humorismo Aquiles Nazoa. |
|
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Dic 11, 2009 7:38 am | |
| Es una costumbre Muy venezolana el que a las personas que nos son simpaticas les pongamos nombres que, en vez de encumbrarlas, al contrario tienden a animalizarlas.
Viejo, mozo o niño, caballero o dama, basta que un sujeto en gracias nos caiga para que en seguida pongamosle un alias : un curioso nombre que, segun su facha sera el de una fiera o el de una alimaña o el de alguna bestia de leche o de carga.
Y lo mas curioso, la cosa más rara es que los que llevan sobre si esas chapas -tal vez porque entienden que cariño entrañan- en vez de ofenderse las encuentran gratas incluso hay algunos que cuando los llaman a nadie le entienden sino es por el alias
¿Ejemplos? hay muchos hay toda una fauna y el mejor de todos dentro de Caracas es Julio Martinez alias "CAREVACA" el que si de julio la gente lo trata se pone furioso e incluso se agarra
(Y esto no tan solo con los de su barra: que hasta su señora cuando al bar lo llama decirle no puede sino "CAREVACA" porque de no hacerlo Julio la regaña)
Yo de esta costumbre tan venezolana de usar entre gentes Zoologicos alias mil cosas he dicho en prosa o rimadas todas con su elogio en su contra, nada.
¡Ay! pero sucede -que broma, caramba- que la tal costumbre -tan venezolana- de ver a las gentes animalizadas en serio esta siendo por muchos tomada y de la teoria pasando a la practica
Es raro el domingo en que por su causa no ocurre en los montes alguna desgracia y es siempre lo mismo: dos tipos que cazan de los cuales uno al otro despacha porque lo confunde con picure o lapa
¡Que muerte tan triste! ¡Que muerte tan mala! Que a un hombre correcto de bien, de su casa lo maten de un tiro creyendolo lapa Y estos tienen suerte si se les compara con los que, ante el otro por chigûires pasan.
Yo no se que haria si alguien me matara Creyendome zorro o acure, o iguana Porque muerto es muerto pero asi.... ¡CARAMBA! morir de ese modo es doble desgracia: primero ¡QUE MUERTE! y luego ¡QUE CHAPA! si tanto se rie la gente a distancia cuando aqui se entera de alguno a quien "CAZAN" ¡Como sera eso del muerto en la casa, entre las personas que al velorio vayan !... (Los grupos furtivos, las risas taimadas los "callate, chico que hay viene fulana" los tipos que evitan mirarse las caras los tercios que tosen y no escupen nada...)
No, no, ¡La pistola! lo que es esa maña de aplicar en gentes nombres de alimañas puede ser muy criolla muy venezolana pero por su culpa por su sola causa es mucho el "picure" que el paramo pasa y no en escarpines ¡Sino en alpargatas! |
|  | | IRMA PERIBAN VILLA Novato

Mensajes: 57 Edad: 47 Localización: MEXICO
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Lun Mayo 03, 2010 10:31 am | |
| me gustaron los poemas.... y su reflexión.........saludos....irma....méxico |
|  | | Invitado Invitado
 | Tema: Re: Poemas de Aquiles Nazoa Vie Sep 24, 2010 10:25 am | |
| Irma, qué bueno que te gustaron los poemas. Aquiles Nazoa fue un gran poeta, muy sensible, muy humano, con un corazón enorme, y un sentido del humor único. Hoy, por cierto, me encontré con este diálogo escrito por él, que me hizo reír bastante. Aquí lo comparto: Las Muñoz Marín salen de compras - Aquiles NazoaEn Sears, una señora andaba como una hormiga loca sin resolverse por nada, cuando se topó con otra señora que también andaba como una hormiga loca. -Guás, niña, óuh, tú por aquí? Yo te hacía en la vieja. -¿Cuál vieja? -La Vieja Uropas. -Pues no. A última hora resolvimos dejar el viaje para el año retropróximo venidero. ¿Y tus, qué haces por aquís? -Ay niña, loca buscando un fulano papel tualé de Navidad que no se consigue. ¡No sé cómo van a hacer pupú esos niños este año!... ¿Y esos discos que llevas ahí, qué son? -Música plástica. Tú sabes que a Freddicito le ha dado por la música plástica desde que vio el Valle Ruso en Nueva York. Aquí le llevo la Sífilis de Chaplín, La Hipotética de Charcosqui, y una sinfonía de Schubert que me dieron más barata porque le falta un disco. -¿Y eso fue todo lo que compraste? ¿Por qué no compraste la Novela de Beethoven el Divino Sórdido? -Ya la tenemos. Freddicito la compró en Nueva York tocada por la orquesta de Arturo Brinquinini. También tenemos El Mascanueces, El Lago de los Chismes, El Manubrio Azul y una ópera que se llama Tristán y la Sorda de la Warner Bros. -Niña, pero entonces ustedes tienen una discoteca completa. -Y eso que tú no has visto la billoteca. ¡Tenemos una billoteca!... Todas las noches me pongo mis anteojos jazzband, abro una caja de manzanas y me acuesto a leer Don Cipote de la Mancha en inglés. ¡A mí me encanta Don Pipote! -Tendrán muy buenos libros, ¿verdad? -Naturalmente. Todos están forrados en cuero. Vamos hasta ahí, que estoy buscando unas velitas de vidrio de esos que tienen agua hervida por dentro y echan bombita. -¿De esas que parecen unas ampolletas rosadas? -Yes… ¿Verdad que son un sueño? Figúrate que Freddicito trajo dos cajas de Nueva York, ¿y tú crees que queda una para remedio?... Todas las hemos ido regalando entre nuestros amigos más ínfimos. Y a mí me dislocan esas condenadas velitas. Para ponérselas a las tortas de cumpleaños están soñadas. Uno las sopla y no se apagan como las otras. -Ahí las tienes… -Ah sí… (Llamando). Esteeem… ¡Mire, señorita! (Ahí viene. Pregúntale tú a cómo son). -¿Very moch bolívar biútiful general eléctric merry critsmas? -¿Cómo es el golpe? -Ay, chica, como que no entiende. Esa mujer es nativa. Mire, señorita, ella le está preguntando que a cómo son esas velitas. (Qué horror, qué servicio tan pésimo; no sé como a estos americanos tan prácticos que son se les ocurre poner nativas a atenderle a uno. En Estados Unidos todas las dependientas de tienda saben hablar inglés). -¡Ay, mira quién viene allá! -Ay, qué sorpresa. Cuchi Mogollón. Me privo. (Llamando). ¡Come jía, Cuchi! -Jalóu!... ¿Pero qué hacen ustedes aquí? Yo las hacía en la Exposición de Huérfanos. ¿Ustedes no y que eran del Comité Organizador, pues? -Yo sí, pero tuve que renunciar porque no me ha quedado tiempo para nada. Primero, despidiendo a William Guillermo que se fue para Mayami Flórida; después, recogiendo levitas viejas para los niños pobres: Total, no he tenido tiempo para nosing at oll. -Yo también renuncié al Comité. No me he sentido muy bien después de aquella botella de ponche crema que nos tomamos el otro día en el desayuno. Bueno, Cucky, ¿y cómo está tu marido? -Guá, niña, en Estados Unidos. Tú sabes que a él lo mandaron en una Micción. Es que los dos gobiernos van a celebrar conjuntamente este año el fifticentenario del Natalicio de la muerte del Libertador, y él va a pronunciar la oración lúgubre. -¡Ay, prívense! ¡Miren aquella americana que viene allá! -¡De veras, niña! ¡Qué musiúa tan elegante! ¿Verdad que se parece a Majarete Truman? -Bueno, yo las dejo. Voy a ver si me cambian un tráveler para comprar aquel juego de rinocerontes de yeso parados en dos patas. ¿Verdad que están soñados? -Son fantásticos. Bueno, yo también me voy. Freddicito debe estar esperándome para ir a la piscina a practicar un poco de nutrición. Mañana damos un almuerzo criollo en casa. No dejes de ir por allá para que te tomes aunque sea una copita de mondongo. Babay… -Gubay… -So long… -Ariós!... -Iúuju!... -Iuju… -Jasta luegou!…  |
|  | | |
Temas similares |  |
|
| Página 1 de 1. |
| | Permiso de este foro: | No puedes responder a temas en este foro.
| |
| |
| |